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Presupuesto 2025: El IEF expuso en el plenario de las Comisiones de Economía y Análisis de Normas Tributarias de Diputados

La Central llevó su visión del presupuesto al plenario “Argentina 2025: perspectivas Económicas y Tributarias”.
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Este jueves se realizó el plenario  “Argentina 2025: perspectivas Económicas y Tributarias”, de las comisiones de Economía y Análisis de Normas Tributarias de la Cámara de Diputados en el marco de las discusiones por el Presupuesto 2025 elaborado por el ejecutivo.

Horacio Fernández y Mariana Rivolta, integrantes del Instituto de Estudios y Formación de la CTA Autónoma, expusieron sus análisis del presupuesto, al cual caracterizaron como “un presupuesto comprometido con el pago de la deuda y no con la necesidades del pueblo”.

“El presupuesto es la expresión de una política económica”, indicó Horacio Fernández y desarrolló: “Las empresas, por ejemplo Molinos Agro, presentó balances por el primer semestre con un resultado neto de 832%; en el mismo periodo presentamos 25 millones de pobres y 8 millones y medio de indigentes. Uno esperaría que el presupuesto trate de revertir esta política, pero ese presupuesto es un compromiso con la deuda, y un desconocimiento de la gente”.

Por el plenario pasaron referentes de institutos de estudios de organizaciones sociales y de trabajadores como la CEPA, CIFRA, FUNDAR y referentes de distintos ámbitos universitarios, como así también de espacios de estudios.

Del texto se supone que “busca generar lo que dé lugar el superávit para pagar deuda”, mientras suspende garantías presupuestarias que fueron actos legislativos: Suspende educación, ciencia y técnica, educación superior, se anula movilidad de las asignaciones familiares, incluida AUH, y queda a la discrecionalidad del ANSES fijar los montos”.

“Se está dispuesto a honrar la deuda en el altar de sufrimiento del pueblo. No hay medidas que impliquen compromiso con las necesidades del pueblo”, dijo Fernández y explicó: “Los supuestos no permiten pensar que va a haber aumento del gasto, sino que va a prorrogar e incluso va a aumentar el ajuste”.

Entonces, “Si no se recomponen los ingresos populares, si se anuncia aumento de tarifas y de combustible. ¿Cómo va a aplacarse la inflación? ¿Cómo se va a recuperar el consumo público?”, indicó el referente y agregó: “¿Que debería contener este presupuesto para que sea un compromiso con la gente y no con la deuda? Lo primero es terminar con la discrecionalidad que tiene el presupuesto. Hay que rechazarlo, pero para que no se maneje con la discrecionalidad de un presupuesto prorrogado, hay que presentar otro proyecto que termine con el ajuste”.

“Nuestra Central propone la construcción de un nuevo proyecto que contenga el compromiso con la situación de los trabajadores, con el presupuesto universitario, el compromiso con los jubilados, un ingreso universal que permita terminar con el hambre en Argentina. Pero además de eso, que no tenga discrecionalidad el ejecutivo que le permita cambiar el 100% el compromiso.”, remarcó Horacio Fernández.

Su par, Mariana Revolta, completó la exposición: “Desde nuestro espacio encontramos que el proyecto está escrito para los acreedores, y encontramos muchas inconsistencias: hay una subestimación de la inflación, en el crecimiento hay no solamente una estimación, sino que también hay contradicciones en cuanto a cuáles son los componentes de la demanda que podría impulsar el crecimiento que se pretende, versus el comportamiento de las importaciones para que eso efectivamente se dé. También hay problemas con la recaudación,  y una subestimación sobre el comportamiento de las variables que están detrás de la recaudación”.

En esta línea remarcó, “creemos que hay una absoluta discrecionalidad en la regla fiscal que le estarían dando al ejecutivo en caso de aprobar el proyecto. El gasto público se acomodaría a las necesidades de un resultado fiscal y se permite modificar toda partida de gasto”.

En su concepción, explican desde el IEF, “la letra del proyecto que pretende dar al ejecutivo una ley de presupuesto con la que trabajar, en este caso la regla es que no hay ninguna regla, y puede hacer lo que sea en función de las necesidades de los acreedores, y esa discrecionalidad para ejecutar el gasto está en la letra que deberíamos repensar”.

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