Persiste el proceso de destrucción de empleo registrado, con una participación creciente de la industria. Por ahora, el mayor impacto sigue siendo en el sector privado (el sector público también cayó pero bastante menos en proporción).
El dato llamativo en abril fue el aumento salarial en el sector privado registrado, que creció muy por encima de la inflación y recortó una parte importante de la caída de diciembre.
En tanto, la lectura preliminar es que el ajuste en el sector privado está pasando a concentrarse en los puestos de trabajo, mientras que al menos en el primer semestre el salario promedio habría recuperado gran parte de la caída de diciembre.
Esta dinámica parece ser insostenible en el mediano plazo, más aún a la luz de las turbulencias de estos días, pero es algo que recién vamos a ver más adelante.