La CTA Autónoma acompañó este martes la movilización de las y los trabajadores de la CNEA que marcharon a la sede del organismo en repudio al salvaje ajuste que impulsa el Gobierno de Javier Milei sobre el sistema científico y tecnológico nacional. Los despidos alcanzan a científicos, ingenieros y personal altamente calificado, y afectan el funcionamiento de los centros de Constituyentes, Ezeiza, Bariloche y San Rafael (Mendoza). Desde la Junta Interna de ATE-CNEA denunciaron que cada puesto de trabajo que se pierde implica una reducción de las capacidades científicas y tecnológicas y pone en riesgo proyectos estratégicos para el desarrollo nacional.
Esta mañana, desde las puertas del organismo, Rodolfo Kempf, dirigente de ATE y CTA, científico y trabajador de la CNEA, dijo: “Con estos despidos y no renovaciones, la CNEA pierde áreas muy importantes, lo cual muestra que es parte de un plan sistemático para vaciar el sector nuclear y entregársela a empresas estadounidenses, que tienen el propósito de llevarse nuestros recursos técnicos y científicos”.
“Nuestros compañeros despedidos están presentes hoy en el acto. Siguen en actividad y la semana que viene continuaremos la pelea en el Parque Irigoyen de San Martín, donde impulsamos un gran congreso de trabajadores para debatir toda esta situación y acumular la fuerza popular necesaria para revertirla”, informó Kempf.
Gendarmería Nacional ingresó ayer a la institución de manera violenta con el objetivo de romper la protesta pacífica. En la jornada de hoy, los uniformados esperaron apostados en los molinetes: “Ayer fuimos a pedir explicaciones a la presidencia de la CNEA. En lugar de responder, el presidente de la institución optó por llamar a la Gendarmería. Entraron tres camiones con efectivos equipados con cascos, escudos y palos que reprimieron a nuestros compañeros. Justo ahora está llegando una compañera, a punto de jubilarse, que fue golpeada. Tras esto, el presidente se retiró como un fugitivo, custodiado en los camiones de las fuerzas de seguridad”, explicó Kempf.
Desde la Coordinación Nacional de Trabajadores/as de la Industria (CNTI-CTAA) señalaron que la situación compromete décadas de desarrollo científico y tecnológico construidas por el Estado nacional y llamaron a defender el carácter estratégico del sector nuclear argentino. “Están desmantelando áreas estratégicas como microscopía, centrales nucleares y minería de uranio. Es un ataque a la ciencia, al trabajo argentino y a la soberanía tecnológica de nuestro país”, dijo su coordinador general, Adolfo Aguirre.
Asimismo, Daniel Sánchez, coordinador de la mesa nacional de ATE- CNEA, agradeció el respaldo de tantos sectores al reclamo e informó: «A estas horas de la mañana, nuestros compañeros en todo el país están protagonizando otra gran jornada de lucha. Arrancó muy temprano en el Centro Atómico Bariloche, con una movilización interna muy importante sobre la avenida Bustillo. También se sumaron los compañeros de San Rafael desde la mina de uranio —donde este gobierno pretende llevarse todo el mineral hacia Estados Unidos— y hoy se hicieron sentir incluso desde Alemania con una jornada de protesta. Junto a los compañeros de Trelew, de Córdoba y de todas las regionales de la CNEA, el país entero está abrazando en este momento a los contratados que quieren despedir”.
Por su parte, el Secretario General de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, dijo: “No podemos permitir que se cierre un organismo que produce conocimiento y desarrollo tecnológico, que participa en el diseño de reactores y genera energía, pero que además desarrolla aplicaciones para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades. La CNEA forma parte de una Argentina que tenemos que defender”.



