Su muerte se sumó a las 38 que se produjeron en todo el país durante la crisis de diciembre del 2001 que terminó con la renuncia del entonces presidente Fernando de la Rúa.
A fines de 2001, Pocho trabajaba como auxiliar de cocina en el comedor de la escuela número 756 ‘José M. Serrano’ del barrio Las Flores, una humilde barriada del sudoeste rosarino. Era delegado gremial de ATE y congresal de la CTA. El 19 de diciembre varios policías llegaron al lugar y comenzaron a disparar en el fondo de la escuela. Lepratti subió al techo para defender a lxs niñxs que se encontraban en su interior y les gritó que dejen de tirar. Sin embargo, el oficial Esteban Velásquez disparó con su escopeta directo a su garganta.
En el aniversario de su nacimiento, celebramos la vida y el ejemplo del Pocho, su militancia y su compromiso social, su trabajo barrial con las infancias que dejó marcas indelebles en los territorios rosarinos. Además, sostenemos el pedido de justicia y el fin de la impunidad que sigue protegiendo a los responsables materiales e intelectuales de aquella verdadera masacre de diciembre de 2001.