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A cuatro años de su partida, evocamos la figura de Piccinini

Alberto Pichinini se convirtió en emblema del dirigente sindical clasista. Su mirada política y vocación de unidad para la construcción de un proyecto de país soberano, en perspectiva latinoamericana, con centralidad en los trabajadores y trabajadoras lo mantiene vivo entre nosotrxs.
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Alberto José Piccinini nació en La Vanguardia, Santa Fe, el 9 de mayo de 1942. Quizás determinado por esto, desde su juventud estuvo en las primeras líneas de las luchas obreras.

Ingresó a trabajar en una planta del sector siderúrgico, donde fue elegido delegado. En 1974 lo eligieron como Secretario General de la UOM regional Villa Constitución. En 1975 lo detuvieron y estuvo preso en la Jefatura de Policía de Rosario y en diversas cárceles del país.

Como dirigente, fue uno de los organizadores del Villazo, la huelga general que conmovió a todo el país entre 1974 y 1975, cuando en Argentina y en el mundo comenzaban a aplicarse las políticas neoliberales.

“Pichi”, como le decían sus amigos, compañeros y compañeras, comenzó su acción sindical y gremial en la fábrica siderúrgica de Acindar y en ese ’74, la lista Marrón, que él encabezaba y que representaba al sector más combativo, ganó por el 64% de los votos.

Desde entonces y hasta el golpe militar de 1976, la clase obrera organizada del cordón industrial del Paraná protagonizó asambleas multitudinarias, medidas de fuerza y protestas en defensa de la industria nacional y de los derechos de la clase.

En Acindar hubo 8 detenidos desaparecidos. Piccinini estuvo varios años encarcelado durante la dictadura militar, hasta que fue liberado el 6 de diciembre de 1982.

Tras la recuperación de la democracia, encabezó la lista 6 de Diciembre, la Marrón, que en 1984 se impuso nuevamente, pero con casi el 80% de los votos. Fue ese gran triunfo el que posibilitó normalizar el sindicato y convertirlo en bastión contra las políticas de flexibilización laboral de los ’90.

Piccinini siempre hizo pública su formación marxista y entre 2001 y 2005 fue diputado nacional como parte del Partido Socialista Auténtico. Fue el primer secretario de Relaciones Internacionales de la CTA, cofundador de la Central junto a Víctor De Gennaro, Marta Mafei y otros compañeros y compañeras. También fue fundador y Secretario General de FETIA.

Abuelas de Plaza de Mayo de Rosario también lo homenajearon: “Su lucha por los derechos de los trabajadores nos marcará el camino para recordarnos que la construcción de un país mejor es y será siempre de la mano de lo colectivo”. También es reconocido su compromiso con la lucha por la libertad de los presos políticos.

El día que se conoció su muerte, no hubo un trabajador siderúrgico que no lo sintiera. Carlos Del Frade, lo reconoció como una “expresión histórica del sindicalismo combativo”.

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