El 10 y 11 de septiembre se reunió la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur, en el marco del seminario “El Mundo del Trabajo y el Acuerdo Unión Europea-Mercosur”. Dicho encuentro se realizó en Foz do Iguaçu, Brasil.
En el mismo estuvieron presentes, por la CCSCS, las Centrales Sindicales de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay; la CSA y el Presidente del Parlamento del Mercosur (Parlasur), Arildo Chinaglia; la Jefa de Asuntos Internacionales del Ministerio de Trabajo de Brasil, Marina Lacerda e Silva y el Embajador Philip Fox-Drumond Gough, del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil. La CTA Autónoma estuvo representada por nuestro Secretario Administrativo, Daniel Jorajuría.
Tras dos días de debate sobre los impactos del Acuerdo de Asociación Birregional (UE-Mercosur), la CCSCS decidió elevar una carta a los presidentes del Mercosur en la Cumbre que se realizará en Brasilia en diciembre próximo. Ante la inminencia de la aprobación del acuerdo en la Unión Europea, que ya tiene el visto bueno de la revisión jurídica, y su inminente aprobación por parte del Parlamento Europeo, los presidentes del Mercosur firmarían el acuerdo en la Cumbre de Brasilia, donde Ignacio “Lula” Da Silva entregará la presidencia a Bolivia.
El Presidente de Brasil es quien aceleró la aprobación del acuerdo a cambio de algunas flexibilizaciones en favor de Brasil, y cuenta con el apoyo de los demás presidentes del Mercosur.
Por otra parte, la Comisión Europea (CE), principalmente Francia y Polonia, agregarían una cláusula de salvaguardia para que el sector agrícola no se vea perjudicado.
En esta carta de la CCSCS a los presidentes, se hace énfasis en el riesgo de desindustrialización y desintegración productiva en la región, ya que, en términos de relaciones comerciales, el acuerdo favorece solo a la agroindustria, la minería y la tala de árboles, sectores históricamente marcados por violaciones de derechos humanos, sociales y laborales, la persecución a dirigentes sindicales, los ataques a pueblos indígenas y la mayor incidencia del trabajo esclavo e infantil en las cadenas productivas.
Daniel Jorajuria expresó: «Dejamos claro que el movimiento sindical había sostenido que este acuerdo como está no lo queríamos; pero la realidad es que estamos ante un acuerdo consolidado».
«El Mercosur logró abrirlo en el 2023 y agregar algunos anexos y flexibilizaciones; pero nos preocupa sobre manera sus impactos en materia económica, laboral y de empleo.», agregó el dirigente.
Y dijo: «En él no se contemplaron correctamente las asimetrías existentes con la Unión Europea. Y el Mercosur no puede estar solo para exportar materias primas, sino productos elaborados con todos sus agregados y no volvernos importadores de industrias».
«Fue un acuerdo en el que no hubo debates con los actores sociales, faltó transparencia y participación de la sociedad civil. Si bien los bloques regionales lo dan por concluido, la Coordinadora de Centrales Sindicales seguirá presentando sus preocupaciones y exigiremos a los Estados del Mercosur la realización de estudios de impactos y su afectación a los trabajadores.», añadió Jorajuría.
«Nos prepararemos, y no seremos meros observadores; haremos un seguimiento implacable, aunque dicho acuerdo no contemple la participación de la sociedad civil. Aunque seguramente tendrá como positivo que traerá mayor credibilidad al Mercosur frente al mundo. Y después seguramente provocará un efecto cascado frente los demás acuerdos pendientes como el EFTA, SINGAPUR Y LOS EMIRATOS ARABES.», expresó el dirigente.
Y concluyó: «También seguramente servirá para moderar los ataques de Milei al bloque y la reducción de aranceles al interior del Mercosur facilitará el comercio intrazona».