El juicio será contra cinco integrantes de la Fuerza Aérea Argentina por delitos de lesa humanidad cometidos en distintos centros clandestinos de detención de esa arma en la Zona Oeste del Gran Buenos Aires. Los acusados son: Juan Carlos Vázquez Sarmiento, Juan Carlos Herrera, José Juan Zyska, Ernesto Rafael Lynch y Julio César Leston. Se los juzga por crímenes contra 133 víctimas. La primera audiencia y las testimoniales serán presenciales (en el TOF 5, Pueyrredón 3734, San Martín) y se transmiten también La Retaguardia y FM En Tránsito. La Secretaría de Derechos Humanos de la CTA que coordina Adolfo Barja, acompañará el juicio.
Según cuenta la Comisión Provincial por la Memoria, entre febrero de 1977 y principios de abril de 1978, en este predio, ubicado en Morón, funcionó un centro clandestino de detención conocido como Mansión Seré o Atila.
El Centro operó bajo la órbita del I Cuerpo del Ejército, subzona 16 con jefatura en la Brigada Aérea (El Palomar), área 160 con jefatura en la VII Brigada Aérea (Morón). Formaba parte del circuito represivo de la zona oeste (Morón, Merlo, Moreno) conformado por 15 Centros Clandestinos de Detención.
La propiedad de 11 hectáreas fue vendida en 1949 a la municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, específicamente al Instituto de Previsión Social, y fue entregada en comodato a la Fuerza Aérea Argentina a mediados del año 1976 para el alojamiento de su personal.
Según el testimonio de sobrevivientes, familiares y vecinos pudo saberse que para febrero de 1977 ya había en este lugar personas secuestradas y que fue rebautizado por los miembros de la patota como Atila. El lugar físico donde funcionó el CCD era una casona de estancia de dos pisos, con sótano y techo a cuatro aguas.
La madrugada del 24 de marzo de 1978 se produce la segunda fuga efectiva de cuatro personas cautivas ilegalmente; previamente se habían fugado otros dos jóvenes de la planta baja de la casa, aprovechando una distracción de la patota que acababa de trasladarlos. Este hecho produjo el cierre y desmantelamiento de este CCD. Pocos días después quienes permanecían secuestrados allí fueron liberados o llevados a otro CCD del circuito represivo de la zona Oeste. Luego, la propiedad fue dinamitada e incendiada, para borrar los restos del horror y las pruebas del plan de exterminio. A partir de ese momento permaneció abandonada hasta su destrucción definitiva en 1985.
En 1984, en el marco del juicio a las Juntas, el sitio fue reconocido por ex detenidos y detenidas ilegales. En 1985, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires entregó el predio en comodato al municipio de Morón.
A metros de donde se encontraron los cimientos de la Mansión Seré, en 1997, el entonces intendente Rousselot mandó construir una casa de dos plantas para su uso personal. El 1 de julio del año 2000, bajo la intendencia de Martín Sabbatella, el chalet fue inaugurado como Casa de la Memoria y la Vida, y dispuesto para sede de la Dirección de Derechos Humanos como espacio dedicado a recuperar y ejercitar la memoria sobre la historia reciente, y a promover el ejercicio y la defensa de los derechos humanos.
En 2015 el Espacio fue declarado como lugar histórico nacional. El 22 de marzo de 2013 se inauguró el Espacio Mansión Seré (EMS), que contiene los cimientos del que fuera el centro clandestino de detención más emblemático de la zona oeste. Es el resultado del proyecto arqueológico y antropológico de recuperación y preservación del lugar que contempló la creación de un laboratorio donde funciona un centro de análisis de investigación y depósitos arqueológicos.
El área pedagógica de la Dirección realiza recorridas guiadas por el EMS, talleres de construcción de memoria y de promoción de los DDHH para escuelas, instituciones, grupos y organizaciones sociales. A su vez, en la Casa de la Memoria y la Vida se organizan eventos culturales como charlas debates, presentaciones de libros, proyecciones audiovisuales, muestras fotográficas, de pintura y esculturas. Para cada 23 de marzo, en la víspera del Día Nacional por la Memoria, la Verdad y la Justicia, se realiza La Minga, festival artístico que se desarrolla a lo largo de la jornada y que culmina con un gran recital. El 24 se lleva a cabo la Prueba Atlética por la Memoria, la Verdad y la Justicia, y luego la apertura de las sesiones del Concejo Deliberante.
En el predio Seré conviven las direcciones de Derechos Humanos y la Dirección de Deportes y Recreación, la Casa de la Memoria y la Vida, el Espacio Mansión Seré, el polideportivo Gorki Grana y el Espacio por la Memoria de Pueblos Originarios (EMPO). Fue en ese lugar además donde se despidió a Norita Cortiñas.