Esta mañana se realizó una conferencia de prensa en el CELS de las organizaciones convocantes a la II Marcha del Orgullo Antifascista Antirracista que será el próximo sábado 7 de febrero. En ese marco se recordó el décimo aniversario de la muerte de nuestra querida Lohana Berkins, “la que nombramos comandanta de las mariposas porque siempre repetía que “en un mundo lleno de gusanos capitalistas hay que tener mucho coraje para ser mariposa”. Lohana fue y es ejemplo de construcción política, de coraje y de ternura. A pesar de todo lo que luchó, no logró sobrevivir a la edad promedio que vivía y vive la población travesti trans. La extrañamos y su ejemplo arde en nuestras luchas. Lohana Berkins, ¡presente!”, indicaron.
Transcribimos a continuación el comunicado leído durante la conferencia:
El año pasado, el primer sábado de febrero, pocos días después de que Javier Milei dijera en Davos “¡Son pedófilos!” para referirse a las personas Lgbtiq+, cientos de miles de personas tomamos las calles de nuestro país y de algunas ciudades del mundo para responderle que no íbamos a tolerar sus métodos fascistas de convertir a algunas identidades en chivos expiatorios para convertirlas en blanco móvil de la violencia social que promueve el presidente, su gabinete, sus fuerzas de seguridad y sus adláteres que todos los días mienten y despotrican desde las redes sociales.
En dos asambleas organizamos la primera Marcha del Orgullo Antifascista Antirracista Lgbtiq+ para iniciar el año político de 2025 con un llamado transversal a ponerle un freno al gobierno libertario y sus discursos de odio. No fuimos solo lesbianas, travestis, gays, bisexuales, no binaries, trans o queer quienes salimos a la calle; nosotres pusimos el grito en donde había que ponerlo, en un llamado colectivo a organizarnos. Y el pueblo entero escuchó la convocatoria para defender consensos de convivencia en la diferencia construidos a lo largo de 40 años de democracia. Para defender también el lazo social, el reconocimiento mutuo que significa -o que debería significar- la democracia.
Y nos llamamos Antifascistas Antirracistas.
Antifascistas, sí, y no porque creamos que este gobierno es igual al de Mussolini, ni a ningún otro fascismo del siglo XX. Pero sí sabemos como pueblo que ha sobrevivido al genocidio perpetrado por la última dictadura cívico militar que es bien fascista la estrategia de deshumanizar para después eliminar, o, en este tiempo, también dejar morir.
Así como primero se convirtió a los luchadores y luchadoras sociales en sólo subversivos, en gérmenes que atacaban el cuerpo social de una Argentina occidental y cristiana -mientras en los campos de concentración de la dictadura se bendecía a los torturadores y genocidas- para después desaparecerles, encarcelarles, asesinarles; así es como ahora se pretende imponer la deshumanización y la caracterización de amenaza a “los argentinos de bien” -como recita el presidente- sobre algunas identidades: las de las disidencias sexuales, las personas pobres y racializadas, las organizaciones sociales que sostienen la vida en los comedores populares, les migrantes, feministas, personas trans y travestis especialmente, personas con discapacidad, jubilades y cualquiera que necesite del apoyo del Estado para llevar una vida digna ahora es sencillamente zurdo, chorro, planero, empobrecedor, perverso, enfermo, parásito mental, aberración, mandril, pedófilo etc.
No estamos en dictadura, no. Tampoco en democracia cuando se gobierna por decreto, cuando el poder ejecutivo se niega a cumplir leyes aprobadas dos veces como la de emergencia en discapacidad abandonando a personas vulnerables, a familias enteras a su suerte, cuando se criminaliza y reprime la protesta social -todos los miércoles vemos cómo golpean y gasean a jubilados y jubiladas-, se le da súper poderes a la SIDE, se expulsa migrantes, se trata a las personas en situación de calle como basura, se festeja que robar un celular pueda tener penas de más de una década con apenas 13 años. Mientras, se recorta la educación, el sueño de acceder a la universidad o a una escuela técnica para tener un oficio.
El gobierno, los gobernadores, senadores y diputados cómplices, pretenden aprobar una reforma laboral que golpea a toda la clase trabajadora, a nosotres nos afecta doblemente ya que tenemos los laburos más precarios, y querrán tirar en los hechos el cupo laboral trans, entre otros derechos que hemos conquistado. Por eso también el 7 llenaremos las calles contra la reforma laboral y el día que se trate la ley ¡Que las y los senadores sepan: les estamos mirando!. Necesitamos paro general y movilizarnos masivamente.
Acompañamos a las y los trabajadores en lucha por la defensa de sus puestos, desde los trabajadores del Garrahan que resisten la efectivización de los sumarios hasta los despidos discriminatorios como en Lustramax o en el subte. ¡Solidaridad con todas las luchas!.
Vivimos en un clima fascista, el presidente no sólo se alinea con Estados Unidos, le lame las botas a Donald Trump, el presidente que creo que una fuerza de choque enmascarada para secuestrar, encarcelar, deportar y matar también a migrantes y a quienes les defienden. ¿Cómo no vamos a ser antifascistas? ¿Cómo no vamos a ser antirracistas cuando esas políticas se pretenden copiar en nuestro país convirtiendo la categoría de migrante casi en sinónimo de delincuente? ¿Cómo no ser antirracista cuando se trata a los pueblos originarios como terroristas, con la sospecha de que no son lo que dicen? La Patagonia se incendia pero antes de apagar esos fuegos se acusa a los pueblos que defienden ancestralmente los bosques, el agua, la tierra y la naturaleza toda.
Este llamado a una Segunda Marcha Antirracista Antifascista no es un aniversario entonces, ni un recordatorio de lo que hicimos juntes el año pasado. Esta movilización a la que convocamos con todo el arco político opositor a este gobierno, con sindicatos, organizaciones sociales, feministas, de personas en situación de calle, antipunitivistas, colectivos que defienden el agua, que denuncian el ecocidio, centros de estudiantes, colectivos y organizaciones lgbtiqnb+ de manera federal es una nueva apuesta a poner límites a la voracidad fascista, extractivista y colonial de este gobierno. Y recordar también que Argentina es el único país de toda América Latina y el Caribe que tienen una condena de la Corte Internacional de Derechos Humanos desde 2020 por el caso de gatillo fácil de José Delfín Acosta Martínez, un joven activista negro. El racismo mata y este 2026 se cumplen 30 años de impunidad por este caso.
A poner un límite a la persecución judicial y represiva de militantes y dirigentes políticos, del pueblo que protesta. Esta segunda movilización se va a realizar con la memoria de Samuel Tobares, asesinado a golpes en diciembre por la policía cordobesa al grito de “tomá puto”, con la memoria de Sofía Fernández, compañera trans asesinada en una comisaría de Pilar, de Fernanda Arias, también asesinada en una comisaría de Salta en diciembre pasado por el sólo hecho de ser una mujer trans, por cada uno y cada una de quienes fueron violentados y atacados por ser quienes son, disidentes sexuales, en un año, 2025, en el que la violencia contra nosotres se multiplicó mientras se recortaron presupuestos para la prevención y la atención de esas mismas violencias.
Esta movilización es también contra el imperialismo de Donald Trump, contra la agresión militar sobre Venezuela y el Caribe y su amenaza de segur incursionando en otros territorios, como si el mundo fuera su negocio inmobiliario. ¡Fuera Trump de América Latina y el Caribe!
Esta movilización es también denuncia del genocidio perpetrado en Palestina, donde el Estado de Israel sigue matando y contra los planes imperiales de colonización sobre territorio. ¡Palestina libre, desde el río hasta el mar!
En este inicio de año vamos a volver a marchar contra la política del descarte programado de todas esas identidades que ya describimos y que se supone que amenazan a esa ficción de pureza, “los argentinos de bien” que alienta este gobierno y que se traduce en muertes por gatillo fácil como la de Juan Gabriel González y Victor Vargas asesinados por la Policía de Macri también el último diciembre, en hambre, en abandonos de quienes no producen lo suficiente para el capitalismo cada vez más concentrado, en cinco manifestantes con ojos mutilados por ejercer su derecho a la protesta, en cargas cada vez más pesadas para quienes cuidan.
Vamos a volver a marchar en Chubut, Río Negro, Neuquén, en varias ciudades de la provincia de Buenos Aires, en la ciudad de Buenos Aires, en Rosario, Córdoba -capital y Valle de Punilla-, Chaco, Misiones, Formosa, Mendoza y Salta. Con la rabia y la potencia de estar con otres en la calle, luchando por lo que queremos y lo que no queremos:
*Acá no sobra nadie: ninguna vida es descartable.
*Contra la Reforma Laboral: ¡Paro general!.
*No a la baja de imputabilidad.
*No a la Reforma de la Ley de Glaciares.
*¡Abajo los decretos 61 y 62/2025 que restringen a las vidas trans!
* Reparación histórica para la población travesti trans.
*Exigimos la derogación del DNU 366/25 que modifica la Ley de Migraciones 25.871 y rechazamos todas las políticas antimigratorias.
Frente al fascismo: ¡Lucha y solidaridad!