El comunicado expresa que “desde la Secretaría de Derechos Humanos de la CTAA, queremos expresar nuestra profunda preocupación y el más enérgico repudio ante el cobarde asesinato de Susana Beatriz Montoya (74) y nos solidarizamos con su hijo Fernando Albareda. Susana era la pareja del subcomisario Ricardo Fermín Albareda, secuestrado y torturado durante la última dictadura cívico-militar, aún desaparecido.”.
Además detalla que, “Fernando, militante de Derechos Humanos en Córdoba, fue amenazado en varias oportunidades, tanto en el juicio por la desaparición de su padre en el que fueron condenados tres de los integrantes de la D2 cordobesa, como posteriormente cuando pintaron esvásticas y frases amenazantes en su casa, donde además dejaron balas”.
Y expresa que “el discurso de odio del presidente Milei, de su vice Victoria Villarruel y de muchos otros integrantes del gobierno es una arenga constante de reivindicación del Terrorismo de Estado, mientras arman una campaña para liberar a los genocidas condenados y desmantelan los programas destinados a sostener las políticas de Memoria, Verdad y Justicia para esclarecer y condenar los crímenes de la dictadura, identificar a sus víctimas y restituir la identidad a los más de trescientos hijos e hijas nacidos en centros clandestinos de detención y apropiados por los represores”.
Por eso señalan que: “Nos sumamos al reclamo de una rápida y profunda investigación del asesinato de Susana que conduzca a la urgente identificación y condena de sus autores materiales e ideológicos. Así mismo, hacemos públicamente responsable al gobierno nacional representado por Javier Milei, Victoria Villarruel, la Ministra de Seguridad Patricia Bullrich y el Ministro de Defensa Luis Petri por la integridad y seguridad de Fernando Albareda y su familia”.