Durante la reunión, Bedoya y Godoy coincidieron en señalar las similitudes entre los gobiernos de Argentina y Ecuador en materia de persecución a organizaciones sindicales, políticas de ajuste económico y restricciones a los derechos laborales. También repudiaron la presencia y el rol del Fondo Monetario Internacional en ambos países.
Bedoya agradeció la solidaridad internacional recibida por parte de la Confederación Sindical de las Américas (CSA) y de la CTA Autónoma frente a la situación que atraviesa el sindicalismo ecuatoriano.
“Vinimos con una misión desde Ecuador: agradecer la solidaridad con nuestros dirigentes y nuestras bases ante el proceso de persecución que sufrimos y seguimos enfrentando. Fue fundamental el acompañamiento de la CSA y la CTA”, expresó el dirigente.
El titular de CEDOCUT aseguró que “en Ecuador están en peligro la democracia y la libertad sindical”, y denunció “un secuestro de las instituciones del Estado”. Además, afirmó que existe “un guion para América Latina impulsado desde Estados Unidos para atacar derechos y libertades, por lo que es necesario construir estrategias unitarias de los sindicatos y los movimientos sociales de la región para enfrentar este modelo de saqueo y persecución”.
Bedoya también cuestionó al gobierno del presidente ecuatoriano Daniel Noboa y sostuvo que “la delincuencia organizada está en todas las instituciones del Estado”.
“Frente al escudo que formó Trump con algunos gobernantes, nos toca a los movimientos sociales y sindicales defender derechos, luchar por la justicia y enfrentar el modelo neoliberal”, afirmó.
Por su parte, Godoy expresó “el apoyo incondicional” de la CTA Autónoma al sindicalismo y al pueblo ecuatoriano. El dirigente enumeró los ataques del gobierno de Javier Milei al pueblo argentino y sostuvo que los ataques contra las organizaciones populares “forman parte de una ofensiva más grande contra la clase trabajadora para debilitar su capacidad de lucha e imponer modelos económicos que avanzan sobre los derechos laborales, la organización colectiva y las condiciones de vida de nuestros pueblos”.
Uno de los hechos denunciados como más graves ocurrió en abril de este año, cuando el gobierno de Noboa intervino militarmente en la sede central de CEDOCUT. Esta acción es ilegal y constituye una violación a los derechos laborales establecidos por la Organización Internacional del Trabajo y otros organismos internacionales, además de representar un acto de persecución sindical.
En ese marco, se conoció hoy la decisión histórica de la Corte Internacional de Justicia, máximo órgano judicial de las Naciones Unida, que ratificó que el derecho a huelga forma parte de las garantías protegidas por el Convenio sobre libertad sindical de la OIT. Esto tiene vital importancia como advertencia a los gobiernos de la conservadores en la región que pretenden cercenar el derecho a la libertad sindical. Es decir, cualquier intervención en los asuntos internos de las organizaciones sindicales constituye una vulneración de estándares internacionales.
Cabe recordar que la CSA, que nuclea a 51 organizaciones de 22 países de América Latina y el Caribe y nuclea a más de 20 millones de trabajadores, instó al gobierno ecuatoriano a “cesar inmediatamente toda práctica de intervencionismo sindical y restituir plenamente el orden institucional y democrático” en el país.
Del encuentro entre Bedoya y Godoy, también participó Daniel Jorajuria, secretario administrativo de la CTA y responsables de los vínculos con la OIT.

