“La Ley Bases nos lleva al siglo XIX en materia laboral, intentan cambiar puestos de trabajo con derechos por puestos de trabajo sin derechos, apuntan a la deslaboralización del derecho del trabajo eliminando sus principios protectorios.”, denunció hoy Daniel Jorajuría, al tiempo que destacó la masiva presencia del pueblo frente al Congreso de la Nación para exponer su repudio a esta ley entreguista.
Desde hace diez años, la Confederación Sindical Internacional (CSI), que aglutina a 220 millones de trabajadores en 163 países, el Índice Global de los Derechos es un importante informe sobre la situación actual de la lucha a escala mundial por la defensa y el ejercicio de los pilares básicos de la democracia: los derechos y libertades fundamentales de los trabajadores y las trabajadoras y de los sindicatos. En ese marco, el Secretario Administrativo de la CTA, presentó en el marco de la 112ª Conferencia Internacional del Trabajo de la OIT un lapidario informe sobre los seis meses de gestión del gobierno de Javier Milei al que calificó de “un experimento neoliberal y neofacista que se proyecta al mundo” abrazando a las “entidades financieras” e intentando “disolver el Estado”, cuya destrucción implica “la destrucción de nuestros derechos y el incremento del poder de las corporaciones económicas”.
“Estamos ante un cambio de paradigma y de valores, donde la libertad económica se impone como un valor supremo y lo demás no importa nada. Su crueldad llega al extremo de gozar y disfrutar del sufrimiento de su pueblo y para ello propone arrasar con la Justicia Social”, expresó el dirigente.
En ese marco recordó algunas de las medidas más lesivas del gobierno ultraderechista: “Sancionó un protocolo para el mantenimiento del orden público, que autoriza a las fuerzas policiales federales a intervenir ante el corte de la vía pública, sin orden judicial pudiendo identificar y sancionar a las organizaciones, a sus dirigentes; identificar e incautar vehículos; y demandar judicialmente a las organizaciones y dirigentes para que paguen los operativos policiales. Eso implica la prohibición del ejercicio de derechos fundamentales como la Libertad Sindical, el Derecho a la Protesta, a la Manifestación y Libertad de Expresión, convirtiéndolos en Delitos Penales”.

Para el dirigente ceteatista, Milei pretende dar un “golpe Institucional” y arrogarse el “poder absoluto” a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia, 70/23, “en el que asume facultades legislativas y modifica con más de 300 artículos muchas leyes, violando la División de Poderes y la Competencia Legislativa del Congreso de la Nación”.
Jorajuría detalló los ataques a la clase trabajadora de este gobierno que incluyen “el Derecho de Huelga, la ultra actividad de los Convenios Colectivos de Trabajo, el Sostenimiento de los Sindicatos, las Indemnizaciones y elimina las sanciones al Trabajo no Registrado”. En ese sentido, destacó que la lucha de las organizaciones gremiales y sociales lograron parar en la Justicia el DNU y la llamada Ley Ómnibus que era una reforma constitucional que violentaba la soberanía.
Ante la resistencia popular la respuesta oficial es recrudecer “la criminalización a la protesta, se allanan sedes de organizaciones sociales, sindicales, de partidos políticos, las casas de dirigentes como sucedió con nuestro secretario General de la Provincia de Córdoba de la CTA Autónoma (Federico Giuliani)”.
También señaló que “Milei destruye el Estado, elimina ministerios, liquida el patrimonio público, intenta vender sus empresas, entregar los bienes comunes y se ha convertido en un muñeco a cuerda de las corporaciones económicas”.
“Como para Milei los derechos sociales son privilegios este ha decretado que la Argentina es zona de sacrificio y sólo va haber extracción de ganancias para las transnacionales, sin límites sociales ni ambientales desde el Estado, un gobierno de transnacionales”, indicó Jorajuría.
Asimismo dio cuenta de los “catastróficos resultados económicos en seis meses de gestión”: “La actividad económica cayó un 8,4%, los salarios cayeron un 24 %, las jubilaciones un 17%, la pobreza llega al 55,5 %, se perdieron 270.000 cuentas sueldo; así va destruyendo el Estado Social de Derecho, así va arrasando con la justicia social y sin justicia social no habrá paz en la Argentina ni en el mundo”.
En el encuentro de la CSI también participaron Roberto Baradel, Secretario de Relaciones Internacionales de la CTA-T y Marcelo Di Stéfano, en representación de la CGT, Noel Ruiz y Guillermo Zucotti de CGT, Walter Correa, ministro de Trabajó de la Provincia de Buenos Aires y Andrés Larisgoitia de la CTA-T.
FUENTE: PRENSA CTA INTERNACIONALES