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A 40 años de Malvinas

por Neri Zalasar

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40 años de una nueva vida, para quienes fuimos como soldados, y no por el hecho de volver con vida, sino por regresar con una (inédita) carga emocional, nueva y diferente, en nuestro pueblo, nuestro barrio y nuestras familias, una experiencia que nos replantea una nueva perspectiva de vida, hasta entonces lo habitual de conseguir un trabajo, estudiar, formar una familia, criar nuestros hijos, jubilarnos y descansar, cambió. Fuimos viendo, asumiendo, entendiendo y viviendo el legado que la historia nos dejó y el mandato que nuestros compañeros que murieron en combate nos dejaron, “la causa que juramos defender hasta perder la vida, la defensa irrestricta de nuestra Soberanía” ese mandato, fuerte y claro, Malvinas, hoy causa popular, y causa de nuestro Pueblo, por la MEMORIA permanente de héroes caídos en combate, por la defensa permanente de nuestra Soberanía de Malvinas. Así por la VERDAD de Malvinas denunciamos los crímenes de guerra (ingleses y de propia tropa), contar y difundir los hechos, experiencias y nuestra Verdad sobre la guerra de Malvinas, forma parte de nuestro legado. Así como reclamar JUSTICIA por aquellos crímenes cometidos por quienes mancillaron nuestra causa por intereses mezquinos a la Patria.

La pos guerra no muestra la triste realidad de más muertos por suicidios, que los muertos en combate. Creo parte de las campañas «desmalvinizadoras» que nos ponían como pobres chicos que estábamos defendiendo nuestra Soberanía, repercutió en nosotros, así como invisibilizarnos, o desconocernos. En mi humilde entender puedo decir que en 1972 éramos niños de 10 años y desde 1976 al 1982 crecimos con la dictadura, y por increíble que resulte con 20 años no teníamos muchos elementos de análisis político, social o diplomáticos, y claramente prohibidos y celosamente ocultados por la dictadura que día a día desaparecía compatriotas. Si teníamos una carga emocional y patriótica sembrada en nosotros, (no por estos dictadores), sino por nuestros maestros que nos enseñaban diariamente a escribir “las Malvinas son argentinas” en nuestros cuadernos, o relatarnos la historia de nuestros padres de la Patria, Belgrano, San Martin, Güemes, etc., y nos despertaban claras emociones y obligaciones con la defensa de nuestra soberanía. Creo pocos o nadie desconocía que íbamos a una guerra, recordemos el 2 de abril y la plaza llena y las noticias claramente explicitas, de todos los medios difundían hora a hora. Como simples soldados civiles cumpliendo con nuestro deber “cívico” y la contradicción de nuestra Constitución enterrada y fuera de circulación, pero nosotros ahí estábamos, cumpliendo con nuestro deber de defender nuestra soberanía hasta perder la vida si fuera necesario.

Malvinas fue disparador directo para recuperar la Democracia, camino que estaba en proceso previo al 2 de abril, cabe recordar las movilizaciones obreras en todo el País, y así se recupera la Democracia, la lucha contra el brazo militar con la conducción claramente cómplice del verdadero Poder oligárquico e imperialista que utilizaban para usurpar el gobierno, justamente a los militares (todo un capítulo aparte), y nosotros hijos de un Pueblo que llenó la plaza de mayo, éramos puestos en la misma bolsa, nuestros caídos no importaban, nuestro sacrificio fue en vano y la guerra en defensa de nuestro territorio fue injusta, contradicciones que hicieron mellas en nuestra salud, sin citar el abandono del estado en aquellos momentos cruciales para nuestra salud para dar respuestas a nuestras necesidades básicas.

Malvinas es bandera de unidad en nuestro pueblo, causa popular, y mandato constitucional de defensa de nuestra Soberanía, hoy bandera de lucha permanente de y por Soberanía en todo el territorio nacional, hoy tenemos nuestro territorio claramente usurpado, ocupado, y explotado por Ingleses, ya no es una hipótesis, ya no es una disputa, no alcanza con el permanente reclamo y exigir nuestros derechos soberanos. Hoy la OTAN tiene una base nuclear en Malvinas, en 1982 ocupaban 11.410 km2(las Islas), y hoy ocupan 1.639.000 km2 y nos disputan la plataforma continental, los mares circundantes y la Antártida. Es decir, esto nos exige medidas más profundas, o distintas para dar fuerza Diplomática a nuestros reclamos.

Como es posible que aún tengamos vigente la ley n° 24.184 de protección y promoción de las inversiones británicas, como es posible que aún no denunciamos los acuerdos I y II de Madrid de 1989 y 1990, siendo que pasaron los 10 años que requería para hacerlo, como es posible que no se anule el acuerdo Foradori – Duncan que aceleró la entrega, así otros tantos acuerdos en vigor, y no hagamos nada. Como es posible no se derogue el decreto 949/2020, y recuperar la soberanía, recuperando la Vía navegable del Paraná sus puertos, construir una red de navegación desde el Bermejo hasta la Antártida, construir el Canal Magdalena, y definir un puerto director público (próximo al Canal), nos permitirá la Construcción de nuestra Flota Mercante Nacional Estatal, con Astilleros y Talleres Navales propios. Entre otras cosas que hoy permiten nos saqueen.

Hoy a 40 años de Malvinas, pienso que Argentina no será plenamente Argentina o Nación plena, sin nuestros territorios faltantes, mientras no recuperemos nuestras Islas, hoy ocupadas, usurpadas, y explotadas por los ingleses, con una Base Nuclear de la OTAN, comercializando nuestras riquezas en fauna marina, explotando nuestra riqueza del petróleo, y para peor “avanzando” sobre nuestra soberanía de la Antártida y nuestra plataforma continental. Con territorios ocupados, sabiendo y conociendo lo que esto implica, y no hacer nada, nos marca el grado de poder de nuestros usurpadores – que estén vigente leyes y acuerdos que protegen a aquellos que en 1982 nos usurparon, nos bloquearon económicamente, sus aliados no nos vendían o compraban nada, y que hoy tengan PRIVILEGIOS, nos muestra el poder que tienen.

Traición suena fuerte o agresivo, pero no lo digo desde el punto de vista socio-político o humanista, donde puede ser cuestionable, lo hago o lo digo desde el punto de vista de nuestros derechos, desde nuestra Constitución Nacional, y remarco que la Diplomacia, salvo honrosas excepciones, terminó en derrotas, y pareciera no asumir que tenemos territorios ocupados, que tenemos una base nuclear en nuestro territorio, y que el usurpador explota nuestras riquezas.

Debemos, es hora y nos obliga la historia, así como San Martín le Regaló su Sable de la Independencia a Rozas por su defensa de la Soberanía tras los combates de la Vuelta de Obligado (como lo conocemos), y hoy parte de esa misma alianza invasora, está en Malvinas con la OTAN. Y tenemos nuestro Río Paraná controlado por empresas extranjeras, y nuestras vías navegables y puertos privatizados y sin control, sin Soberanía, triste, pero remarca que estamos en tiempo de tomar medidas, ejercer con hechos nuestra Soberanía.

  • Neri Zalasar, excombatiente en Malvinas y secretario General de la CTAA Metropolitana Chaco.
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