El rechazo popular a un proyecto de reforma tributaria presentado por el gobierno derechista de Duque fue el catalizador de la indignación popular que se venía acumulando contra el gobierno. Las protestas convocadas por las organizaciones populares obligaron la renuncia del ministro de economía y a retirar el proyecto pero la movilización continuó en aumento y la repuesta del gobierno, lejos de atender las demandas, fue violentísima y decretó medidas de excepción que suprimen derechos democráticos y amenazan además con otras medidas aún más drásticas.
Las masivas protestas de los últimos días, protagonizadas por sindicatos y organizaciones populares, ya han cobrado más de dos decenas de muertos, cerca de un millar de heridos y unos 500 detenidos, según denunciaron organismos defensores de derechos humanos. Las mismas fuentes afirman que las fuerzas policiales dispararon de manera indiscriminada sobre manifestantes de Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla. Para este miércoles 5 fue convocado un paro nacional por varios sindicatos.