CTA

Vacunas contra el Covid 19: Intereses, poder y geopolítica de la pandamia

El Instituto de Estudios y Formación de la CTA Autónoma (IEF) presentó este informe en el marco de la disputa mundial por el acceso a las vacunas para combatir al coronavirus. "Cuanto más enfermedad exista mayor será su negocio", señala el documento sobre el negocio de los medicamentos.

La creciente desigualdad que sufren la mayoría de los seres humanos que habitan el planeta tierra inscribe un nuevo y repudiable capítulo con las vacunas contra el SarsCov2. La desproporcionalidad en la distribución de dosis es manifiesta y obscena. A esto se suman la escasez y las dificultades de producción que afrontan todos los grandes laboratorios que ya fueron autorizados a comercializarlas. Además, el desconocimiento de la relación entre costo y valor de venta sigue en la oscuridad sin reparar en las regulaciones de acceso a la información de interés público. El único desarrollo de vacuna que ofrece al costo su producto mientras dure la pandemia es el de Oxford-AstraZeneca que se vende entre 3 y 4 dólares por dosis.

En este contexto, los Estados más poderosos del mundo, que financiaron la producción de las vacunas de los grandes laboratorios, se aseguraron cantidades de dosis que superan varias veces a sus poblaciones: entre ellos, Canadá, Estados Unidos, el Reino Unido y la Unión Europea.

La secuencia para lograr que existan las vacunas contra el Covid 19 en tiempo record, comenzó de modo colaborativo entre diversas naciones del mundo durante las instancias de la ciencia básica: eso posibilitó sentar las bases de la investigación y el gran logro de descifrar el genoma del virus que en un año ya provocó más de dos millones de muertes a nivel global. Un informe del CONICET explica que “En pocas semanas e incluso días luego de la aparición del virus, originado en la ciudad china de Wuhan, comenzaron a manifestarse ininterrumpidamente brotes en diferentes lugares de mundo. Casi a la par que esto sucedía, fueron obtenidas las secuencias genómicas de decenas de miles de aislamientos clínicos de los cinco continentes. El hecho de que las secuencias del genoma se obtengan sincrónicamente con el desarrollo de la pandemia, permite estudiar el proceso evolutivo de manera simultánea al desarrollo de la misma. Esto representa un evento sin precedentes para la historia científica de la humanidad.”

Pero cuando llegó la etapa de la producción de la vacuna todo se desarrolló como de costumbre en el mundo de la “Big Pharma”: los que tienen dinero tienen vacunas y los que no tienen dinero tienen y tendrán enfermedad. Los grandes laboratorios se relamen ante la necesidad de las 14 mil millones de dosis que se requieren para inmunizar al mundo entero. Entonces, si la financiación y los desarrollos de ciencia básica se realizaron con fondos públicos, ¿no debería la vacuna pertenecer a la humanidad? La respuesta de las corporaciones es no.

Los grandes laboratorios que ya están comercializando sus vacunas, exigen contratos con cláusulas confidenciales, exención de responsabilidades en caso de que las vacunas ocasionen efectos adversos, y no tienen la menor intención de liberar la patentes de producción aunque esto sería un beneficio para la humanidad y permitiría una producción mucho más veloz de vacunas. Por el contrario, existen hechos que muestran otras intenciones: ejecutivos de grandes laboratorios vendieron sus acciones de las compañías farmacéuticas después de anunciar que habían conseguido desarrollos de vacunas efectivas contra el Covid 19, aunque éstas corporaciones hayan recibido miles de millones de dólares de fondos públicos para el desarrollo de las vacunas.

Pero estas no serían las únicas aristas filosas en la comercialización de la pandemia: los precios a los que se venden las vacunas son diferentes y están relacionadas con la capacidad de pago de cada una de las naciones. Por ejemplo, según diversas informaciones la vacuna de Pfizer se vendió desde 7 dólares hasta casi 30 dólares según quien las haya adquirido: países de África, de la Unión Europea y del continente americano debieron afrontar diferentes desembolsos. Y, por ejemplo, pagando un precio récord por las vacunas Israel ya vacunó más del 30% de sus habitantes y más del 90% de la población de riesgo, mientras que muchos países no pudieron adquirir ni aplicar una sola dosis para vacunar a su población.

Recordemos, que la misma corporación farmacéutica global tampoco acordó con la Argentina, aunque el Congreso nacional aprobó presurosamente “la prórroga de jurisdicción a favor de los tribunales arbitrales y judiciales con sede en el extranjero y dispongan la renuncia a oponer la defensa de inmunidad soberana, exclusivamente respecto de los reclamos que se pudieren producir en dicha jurisdicción y con relación a tal adquisición”.

Lee el documento completo:

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on telegram
Telegram

Noticias relacionadas:

A partir de la realización del Diploma Superior sobre Soberanía Sanitaria y Salud Internacional durante 2020, y en el marco del convenio entre CLACSO y la CTAA, se conformó un grupo de investigadores/as en materia de Salud.
Trabajo del IDEPSALUD de ATE ARGENTINA y el IEF CTA AUTÓNOMA. Presentamos el Observatorio de medicamentos como bien social y en este informe analizamos el comportamiento del precio de medicamentos de consumo frecuente durante el primer año de Pandemia, con un recorte sobre lxs trabajadorxs del Estado de la PBA afiliadxs a IOMA.