CTA

Milei al Gobierno, los grupos económicos al poder

por Daniel Jorajuría Kahrs

Facebook
Twitter
WhatsApp
Telegram
Email

Habíamos anticipado que Milei significaba un cambio de paradigma y de valores. La libertad económica como valor único y supremo, lo demás no importa nada.

Prometió que iba a arrasar con la Justicia Social y lo está intentando. Tanto el protocolo contra la protesta social, como el DNU 70-2023 y la Ley Ómnibus terminan con el Estado Social y Democrático de Derecho tal como lo conocíamos. Milei arrasa con la Constitución Nacional y las instituciones democráticas.

La primera estocada la dio la Ministra Patricia Bullrich, con su protocolo, con el cual puso bajo “Estado de Sitio” nuestros derechos constitucionales de reunión, petición y a la protesta social.

Luego de ese ensayo, el presidente se arrogó el poder absoluto, lanzando el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU 70-2023) violando la división de poderes, las competencias legislativas del Congreso, modificando 300 leyes y rompiendo la seguridad jurídica de todos los argentinos en favor de los grupos económicos que vienen por nuestras riquezas y nuestra soberanía.

Ante la reacción de nuestro pueblo y el rechazo popular al DNU,  se despacha con esta ley Ómnibus con total desparpajo e impunidad. Ley Ómnibus que en aras de la libertad económica, limita toda intervención estatal, excepto la represión de las fuerzas de seguridad contra nuestro pueblo.

Ley Ómnibus a través de la cual absurdamente pretende legalizar el DNU 70/2023 y que se le delegue el poder público absoluto, para dictar normas sobre esas materias de “carácter permanente”.

En otras palabras, el presidente nos dice que “la ley soy yo” y que por lo tanto, sus concepciones económicas y sociales son las que van a regir en adelante. Y para ello no duda en intensificar la represión y la persecución penal contra quienes se le oponen.

Por ello asusta a la población hablando, que de una gravedad inédita y si no se aplican sus medidas extremas y mayormente inconstitucionales, vamos a una inflación del 15.000%.

Así declara la emergencia pública en materia económica, financiera, fiscal, administrativa, previsional, tarifaria, sanitaria y social (laboral) y para resolverla propone una desregulación que en la práctica, no es más que una nueva regulación en favor de los dueños del capital.

Señala el DNU que “El estado nacional promoverá y asegurará la vigencia efectiva de un sistema económico basado en decisiones libres”. Y agrega: “Para cumplir con ese fin se dispondrá la más amplia desregulación del comercio, los servicios y la industria… y quedarán sin efecto todas las restricciones a la oferta de bienes y servicios, así como toda exigencia  normativa que distorsione los precios del mercado, impida la iniciativa privada o evite la interacción espontanea  de la oferta y demanda”.

Allí está el corazón de la ideología del presidente y los grandes grupos económicos dominantes, nacionales y extranjeros. Desregulación económica y de comercio, en tiempo récord y por decreto; violando el estado social de derecho y los procedimientos constitucionales para la sanción de leyes.

Eso, señor presidente, es violencia institucional y un chantaje económico contra nuestro pueblo, y eso no pasará. ¿De dónde saco usted que para defender la Nación hay que venderla y rematar sus empresas y entregar sus riquezas? ¿Qué para proteger a los ciudadanos hay que desmantelar todo los controles al capital? ¿Qué para proteger a los trabajadores, hay que desprotegerlos?

La dignidad del pueblo  y sus valores humanos no pueden ser avasallados por la libertad económica del mercado atándoles los brazos a los trabajadores y amputando sus derechos por decreto, sin libertad.

Le recuerdo las esclarecedoras palabras de la Corte Suprema dictadas en el año 2004, a la salida de la década neoliberal que ud pretende reeditar. Señaló entonces el Tribunal supremo que “resulta claro que el hombre no debe ser objeto de mercado alguno, sino señor de todos éstos, los cuales sólo encuentran sentido y validez si tributan a la realización de los derechos de aquél y del bien común. De ahí que no debe ser el mercado el que someta a sus reglas y pretensiones las medidas del hombre ni los contenidos y alcances de los derechos humanos. Por el contrario, es el mercado el que debe adaptarse a los moldes fundamentales que representan la Constitución Nacional y el Derecho Internacional de los Derechos Humanos de jerarquía constitucional, bajo pena de caer en la ilegalidad” (fallo Vizzoti).

Entonces no insista con imponer un estado neoliberal y fascista como el que impuso Pinochet en Chile asesorado por Friedrich August von Hayek su profesor ideológico; porque esas ideas atormentaron al mundo, fracasaron y fueron derrotadas.

Sepa usted que “la justicia social es esencial para la paz en el mundo”.

Por lo tanto no avance contra nuestro derechos (Que son nuestra propiedad privada) sino volveremos como lo hicimos a lo largo de la historia a ganarlos y defenderlos con luchas y sangre, en el libre juego espontáneo de las fuerzas en el mercado que usted propone.

Por: Daniel Jorajuría Kahrs, Secretario Administrativo de la CTA Autónoma; Secretario General Nuevo Gindicato Gastronómicos.

Facebook
Twitter
WhatsApp
Telegram
Email

Noticias relacionadas:

Otras opiniones

por Por Juan Carlos Giuliani*

transparente
transparente
transparente