Entrado el último mes del año, las Juventudes de la CTA y la Multisectorial de Jubilados y Pensionados, constituida por las tres centrales obreras y organizaciones sociales, marcharon este miércoles hacia el Congreso de la Nación para unificar reclamos en contra de la gestión del presidente Javier Milei, mientras los diputados realizaban la sesión preparatoria.
La movilización reunió a la habitual marcha de los jubilados, al colectivo de Discapacidad, a los trabajadores del Hospital Garrahan y a la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP). A la cita también se hicieron presentes todas las fuerzas represivas, tanto del Gobierno de la Ciudad como de las fuerzas federales, en un operativo desmedido que militarizó todas las calles aledañas al Congreso.
A la habitual marcha de jubilados de los miércoles —que se concentra incansablemente frente al Congreso de la Nación para exigir aumentos de haberes, la continuidad de la moratoria previsional y el rechazo a la quita de medicamentos— se sumó la novena “Marcha de la Gorra” contra la represión policial.
La secretaria de Juventudes de la CTA Joana Giménez expresó: “Desde las juventudes de la CTA Autónoma estamos en la novena Marcha de la Gorra. Salimos nuevamente a exigirle a este Gobierno Nacional y a todos sus cómplices el cese del aparato represivo, que lo único que hace es vulnerar y asustar a nuestros niños y a nuestras pibas. Y desde acá, desde el Congreso, les vamos a seguir diciendo que no les vamos a permitir ninguna vulneración de derechos más y que también necesitamos políticas de empleo, de recuperación del salario y de acceso a la vivienda y a la salud para todos nuestros niños y nuestras pibas”.
En el marco de la marcha de los jubilados, Olivia Ruiz señaló: “Creo que durante todo el año los jubilados, si tenemos algo de qué enorgullecernos, es de haber sostenido las marchas todos los miércoles. Con poca, flaca o con mucha gente como hoy que nos acompañó sumándose a la propuesta de la Marcha de la Gorra por los pibes, por la no violencia contra los pibes creo que hemos cumplido de alguna manera con nuestros objetivos”.
La dirigenta agregó: “Nos queda lo más importante, que es conquistar el aumento de emergencia y recuperar nuevamente la moratoria. Tenemos un Congreso destartalado, con divisiones internas fuertes, que nos van a dificultar llevar adelante todas las luchas. Pero vamos a seguir acá los miércoles y vamos a estar acompañados por todos los colectivos que quieran sumarse a los miércoles de los jubilados”.
Como en otros años, contó Olivia, como en los ‘90, ahora los jubilados somos la punta de lanza, como cuando se fundó nuestra Central y la primera marcha convocada fue por aquellos jubilados y jubiladas. “Seguimos siendo punta de lanza, seguimos esparciendo toda nuestra experiencia para que otros la tomen y la lleven adelante. Y esperamos conquistar más temprano que tarde los derechos que nos corresponden, echar a este tipo lo antes posible y que venga el pueblo, para que estemos todos juntos y en unidad, y para que nuestros derechos sean restituidos”.
Según un informe reciente de la ANSES, hay 7.896.227 beneficiarios —jubilaciones + pensiones— en todo el país. De ese total, el 48 % tiene haberes menores o iguales al haber mínimo de $340.879,59, lo que significa que aproximadamente 3,8 millones de personas cobran la mínima (o un haber igual o inferior).
La CBT (Canasta Básica Total) de un adulto solo en diciembre ronda los $420.000, considerando la canasta mínima oficial (alimentos + bienes y servicios básicos).
La pobreza, según el INDEC, se mide por ingresos y por comparación con la canasta general (CBT), que no está adaptada a las necesidades específicas de las personas mayores: no contempla gastos adicionales típicos como salud, medicamentos, transporte especial, cuidados o vivienda.


