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La Secretaría de Géneros realizó el tercer encuentro del Conversatorio Taty Almeida

Fue con compañeras de todo el país, conectadas virtualmente, desde la sede de la Central.
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Organizado por las Secretarías de Géneros y Diversidades de las dos CTA se llevó a cabo la tercer charla del Conversatorio Taty Almeida, titulada “Autopercibite clase trabajadora. Qué pasa con el trabajo en Argentina hoy”. Contó con la presencia de Leonor Crus y Yamile Socolovsky, secretarías de géneros de las centrales, con Norma Morales, secretaria adjunta de la UTEP, Carla Gaudensi, secretaria de Géneros de la CGT, Georgina Orellano, secretaria general de AMMAR y Natalia Salvo, abogada laboralista, presidenta de la Corriente 7 de julio.

«Hemos conversado sobre endeudamiento, falsas denuncias y hoy queremos abordar las nuevas formas de trabajo de la clase obrera. Qué significa hoy autopercibirse clase trabajadora, sobre eso queremos debatir, sobre todo desde el feminismo, para entender a quiénes les estamos hablando, a quiénes no, y a quiénes les tenemos que hablar, por eso invitamos a estas compañeras, referentes de la lucha popular”, dijo en la apertura Leonor Cruz, secretaria de Géneros y Diversidades de la CTA Autónoma.

En el zoom, más de 60 compañeras participaron desde las regiones de todo el país. Yamile Socolovsky, secretaria de Géneros y Diversidades de la CTA de los y las Trabajadoras recordó que en la charla anterior se debatió como el endeudamiento no es igual para la clase trabajadora ya que una parte de la clase no está bancarizada y, en consecuencia, muchas veces se endeuda con el narco: «Esto es consecuencia de que no estamos todos en las mismas condiciones, por eso tenemos que hacer un esfuerzo por tener una mirada más clara, para reconstruir nuestra identidad común. Por eso invitamos a estas compañeras a este panel».

En representación de la CGT, Carla Gaudensi señaló que “seguimos peleando contra el esquema de más precariedad pero también contra el intento de la reforma laboral sacar a las mujeres de muchos ámbitos al atacar las licencias, las vacaciones, además del pluriempleo y la pobreza. Eso afecta a casi toda la clase obrera y nos sigue unificando”.  La dirigente dijo además que “lo que hace falta es más trabajo y el reconocimiento a las economías populares. La derecha viene a derribar nuestros modelos sindicales y tenemos que luchar contra eso para no ir a un esquema de cada vez más precariedad porque sabemos cómo sufrimos cuando se nos arrebatan nuestros derechos”.

A su turno, Norma Morales, secretaria adjunta de la UTEP, trabajadora de la cooperativa textil Las Mandarinas de Avellaneda señaló que es fundamental “reconocernos como trabajadores y trabajadoras porque fue una construcción colectiva y nos tomó años asumir esta identidad y solas no lo hubiéramos logrado. En buena medida la pandemia nos ayudó porque se hizo visible quiénes sostenemos la vida con las tareas de cuidado somos las mujeres. La sociedad vio que lo que hacemos es trabajo, si es trabajo es necesario y entonces tenemos que tener nuestro salario y derechos”. Morales agregó que, en la coyuntura que estamos atravesando, es válido preguntarnos qué tipo de trabajo queremos: “con el ajuste de la economía y el cierre de políticas públicas, tuvimos que cerrar muchas cooperativas y emprendimientos productivos, además de sufrir persecuciones y criminalizaciones de muchos compañeros. Y más recientemente, el cierre del Salario Social Complementario que acompañaba a los ingresos de las familias”.

Georgina Orellano, secretaria general de AMMAR dijo que “hay una demanda concreta de toda la clase trabajadora que es trabajar menos y ganar más. Lo que pasa con el trabajo hoy es poder hacer un esfuerzo que el trabajo de hoy no es lo mismo que hace 60 años y que lo puedan entender las dirigencias sindicales y que podamos representar a esta clase en lo que necesita. Los valores han cambiado, no tenemos que ser la policía del deseo del otro, del pibe que se compra un iphone. Hay que poner la escucha sin horrorizarnos”.

Por otra parte, Nalita Salvo, abogada laboralista, presidente de la Corriente 7 de julio, agregó: “yo reivindico la rosca pero la rosca para el amor y las actividades conducentes, para tener trabajo, para que no se cierren las pymes, para defender nuestros derechos. Estamos en un momento estructurante, yo creo en las orgánicas. Veo que nuestra agenda, la de los feminismos tiene que ver con una demanda popular para que vivamos mejor”.

Para cerrar Leonor Cruz subrayó que “nada de lo que hemos construido desde esta Secretaría se puede hacer sin compañeras, sin la construcción colectiva. En este tiempo de odio, que podamos reconocernos como parte de algo mucho más grande de lo que construimos en una mesa es lo que tiene valor. Al feminismo sindical no le fue fácil habitar el feminismo. El poder necesita fragmentarnos y que dejemos pensarnos como clase, pero no lo van a conseguir, vamos a seguir luchando juntes por el mundo que necesitamos. Somos de la clase y eso es lo más hermoso. La clase tiene historia, tiene lucha y tiene triunfo, es maravilloso sentir esa pertenencia”.

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