La Mesa Nacional de Juventudes de la CTA Autónoma se reunió el jueves 14 de agosto con la participación de más de diez provincias para debatir la coyuntura política y social, compartir relevamientos territoriales y avanzar en la construcción de un plan de acción común.
El encuentro comenzó con un análisis de la situación nacional frente a la creciente avanzada de la violencia social e institucional, y la necesidad de que la juventud trabajadora se organice para enfrentarla. En ese marco, se abordaron las diez medidas contra el gobierno de Javier Milei impulsadas por las dos CTA, señalando que muchas de ellas afectan directamente al presente y al futuro del trabajo de las y los jóvenes.
Se destacó la denuncia de la deuda ilegal e ilegítima con el FMI, nuevamente contraída por el actual gobierno como continuidad y profundización del proyecto neoliberal iniciado por el macrismo. “Es imprescindible exigir el no pago de la deuda para recuperar soberanía económica y destinar recursos a las verdaderas necesidades del pueblo”, fue uno de los consensos centrales.
También se discutió la pérdida del poder adquisitivo, que golpea con especial dureza a las juventudes, mayormente empleadas en trabajos precarios y sin estabilidad. A esto se suman problemáticas sociales vinculadas al desempleo, la falta de acceso a la vivienda, el hambre, la miseria y el aumento de consumos problemáticos.
La reunión advirtió además sobre la debilidad de la democracia actual, condicionada por un poder judicial funcional a los intereses de grupos económicos y por la profundización de políticas represivas y de criminalización de la protesta social en toda Sudamérica.
En el capítulo de la agenda nacional de juventudes, se repasaron las principales líneas de acción:
- Recorridas Soberanas: visitas a sectores industriales estratégicos para recuperar una mirada estratégica sobre la industria nacional. La primera se realizó en Atucha y la segunda en el INTI; ya se proyectan nuevas recorridas.
- Encuesta sobre la situación de la comunidad LGBTIQ+, para conocer en profundidad las condiciones de vida y trabajo del colectivo.
- Proyecto de articulación universitaria, fortaleciendo el vínculo con el movimiento estudiantil.
- Programa de streaming “CTAdas”, como herramienta de comunicación popular para amplificar las voces jóvenes y construir una narrativa alternativa desde la clase trabajadora.
Finalmente, las y los jóvenes reafirmaron que su tarea es denunciar el ajuste y la violencia del actual gobierno y, al mismo tiempo, construir propuestas que fortalezcan la organización popular, articulando con sectores aún no organizados y promoviendo un proyecto de liberación basado en la soberanía, la justicia social y la reconstrucción del tejido social.