El 2° Encuentro Nacional por la Soberanía de los Pueblos se desarrolló en Catamarca entre el 19 y 21 de junio, y fue “un espacio de debate, formación y construcción colectiva frente a los desafíos que atraviesan nuestra Patria Grande” según definieron desde la convocatoria.
«Los jóvenes de la CTA llevaron a este encuentro una preocupación central: ¿Cómo organizarnos en un contexto marcado por el avance de las derechas?, y que determina una mayor precarización laboral, creciente individualismo y el ataque permanente a los derechos conquistados por nuestro pueblo”, definió Joana Giménez, Secretaria de Juventudes de CTA.
Los y las militantes de la Central participaron de los diversos paneles, como el de Juventudes y Trasvasamiento Generacional, donde se compartieron experiencias, debates y herramientas para fortalecer la participación de las nuevas generaciones en los sindicatos, movimientos sociales, espacios estudiantiles y organizaciones populares, “porque no hay proyecto de transformación posible sin juventudes organizadas ni sin el diálogo permanente entre generaciones militantes. En este sentido, el trasvasamiento generacional no es solo una consigna sino la tarea de transmitir experiencias, aprendizajes y herramientas de lucha, al mismo tiempo que construimos nuevas formas de participación acordes a los desafíos de nuestra época”, aseveró Joana Giménez.
Desde la miliancia de la CTA se valoró como muy positiva la participación en el encuentro porque “en tiempos donde buscan convencernos de que la salida es individual, reafirmamos que la organización colectiva sigue siendo el camino para defender la soberanía, el trabajo, la democracia y la justicia social”, y destacaron que “volvemos con más preguntas, más desafíos y también con más convicción: la resistencia al ajuste, la entrega y la desigualdad se construye desde abajo, con unidad, organización y protagonismo juvenil”.
También, entre otros aportes, se pudo compartir materiales producidos por la CTA como el Informe del IEF en relación al caso de Juventudes y los niveles de precarización, que contrasta con las promesas del gobierno que afirmaba venir en nombre de los jóvenes.





