El Convenio de Colaboración prevé un trabajo de colaboración mutua entre la Central y el Comité Nacional para la Prevención de la Tortura en función de la prevención de la tortura en la Argentina de acuerdo con la Ley Nacional N° 26827, la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes y su Protocolo Facultativo.
En este sentido, ambas organizaciones se comprometen a impulsar acciones que tengan por finalidad el intercambio de información, experiencias y desarrollo de actividades de monitoreo y supervisión, investigación, capacitación y asistencia técnica.
Hugo “Cachorro” Godoy, Secretario General de la Central, dijo: “En 2018, cuando recorría distintos puntos del país, en el marco de una propuesta de nuevas formas de organización de los trabajadores, estuvimos en mar del plata y fuimos a la cárcel de Batán, y nos encontramos con algo que para mí fue novedoso. Yo estuve en la cárcel durante la dictadura, pero nunca me había encontrado con trabajo organizado por empresas externas y con trabajo esclavo. De ahí me quedé con la convicción de que los trabajadores y trabajadoras tenían derecho a defender sus derechos y de organizarse en una central”.
“La mayoría de las personas presas son jóvenes y pobres, creo que no es casual, y que hay una intención de anular la capacidad de rebeldía de los jóvenes”, dijo Godoy y remarcó: “creo que estamos en tiempos de profundos desafíos para transformar el estado, y la única forma es construyendo nuevas institucionalidades. La CPM, el comité, son organismos con los que estamos construyendo otra institucionalidad. Es un camino en el cual estamos”. En el mismo sentido, el dirigente repudió el voto de Argentina en contra de una resolución para prevenir y erradicar la tortura en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas.
Juan Irrazábal, Presidente del Comité, señaló: “Hay un modelo de contaminación social y los dirigentes y gobernantes, en lugar de resolver eso, usufructúa de esa contaminación. Nosotros tenemos el desafío de velar por los derechos de las personas privadas de su libertad. No alcanza con inspeccionar y hacer informes, hay una ley que crea un sistema de prevención de las torturas o situaciones degradantes en todos los lugares donde el estado legítima el encierro. El único derecho que se pierde es la libertad, el resto de los derechos están vigentes”.
Adolfo Barja, Secretario de DDHH de la Central, agradeció este convenio:”este es un tema muy importante de DDHH, y estamos muy contentos de estar acá firmando este convenido. Nuestro objetivo ya está cumplido, y esperamos que se llene de iniciativas. La mayoría de nuestros compañeros han vivido la cárcel, por eso es importante aportar nuestra mirada como trabajadores”.
Por su parte, Gustavo Segovia, Coordinador del Observatorio Contra la Violencia Institucional y Prevención de la Tortura, agregó: “Tuvimos la experiencia de ser parte de los equipos de monitoreo, de registro de casos de violación de DDHH en el marco de la pandemia, y tenemos una experiencia muy buena, pero acá se abre otro abanico, con una estructura enorme y un laburo por delante muy grande. Poder sembrar la semilla en cada provincia. Esto es muy importante, y abre un desafío enorme”.
En representación de la Comisión Ejecutiva Nacional de la Central estuvieron presentas Joana Giménez, Secretaria de Juventudes; Daniel Jorajuría, Secretario Administrativo; Ernesto Ojeda, Secretario General de FETARA; y Carlos “Beto” González, Secretario de Organización.


