Tras el análisis de la coyuntura post electoral y luego de un extenso y rico debate sobre la situación de precarización laboral y salarial de la clase trabajadora en el contexto inflacionario, sumado al ajuste anunciado por el presidente Javier Milei, se resolvieron algunos puntos de acuerdo.
En primer término, la Central se declaró en estado de alerta en defensa de las fuentes de trabajo, el salario, las jubilaciones y las asistencias sociales, la soberanía y la producción. Con la consigna “ni un paso atrás, ni un derecho menos”, la conducción se propuso fortalecer a la CTAA como herramienta estratégica para la defensa de los derechos de lxs trabajadorxs.
En ese sentido, señalaron como un objetivo fundamental articular las luchas con todos los sectores (sociales, sindicales, políticos, feministas, ecologistas, etc.) en defensa de los Derechos Humanos a 40 años de la recuperación de la democracia, así como de los derechos conquistados por mujeres y diversidades, y en defensa de los derechos ambientales.
Las tareas de organización, formación y afiliación, serán de vital importancia en ese camino. Entre las más importantes, la prioridad de la etapa será la construcción territorial, en los barrios, fomentando la participación en los lugares donde la gente se organiza.
En sintonía, ya se están preparando plenarios y asambleas de la militancia de toda la provincia con miras a la realización de un Congreso Provincial de la CTA Autónoma, previo al Congreso Nacional de la organización que se realizará los días 22 y 23 de marzo del próximo año.