Desde CONADU Histórica denunciamos el intento del Gobierno nacional de avanzar en una reforma de la Ley de Glaciares que constituye un grave retroceso ambiental y una entrega de nuestros bienes comunes.
La modificación propuesta debilita la protección de los ecosistemas periglaciares, habilitando actividades extractivas —especialmente mineras— en zonas que hoy resguardan el agua de nuestro pueblo.
Se pretende reducir la protección solo a áreas con hielo visible, dejando afuera a los ambientes periglaciares que funcionan como reservas estratégicas de agua dulce. Es decir: abrir la puerta al saqueo y poner en riesgo el futuro.
Alertamos además que se desdibuja el rol de los organismos científicos como el IANIGLA; se delega en las provincias la definición de que proteger, fragmentando la política ambiental; se vulneran acuerdos internacionales y el principio de no regresión ambiental.
Esta reforma no es técnica: responde a intereses económicos que buscan profundizar el extractivismo a costa del ambiente y la vida.
Como trabajadores y trabajadoras de la universidad pública, reafirmamos nuestro compromiso con la producción de conocimiento al servicio del pueblo y la defensa de nuestros territorios.
DEFENDER LOS GLACIARES ES DEFENDER LA VIDA. EL AGUA NO SE NEGOCIA.