En el marco de los 50 años del golpe de Estado perpetrado por la última dictadura cívico-militar, el lunes 20 de abril se realizó un conversatorio en la Unidad Penal Nº 9 de la ciudad de La Plata.
La actividad fue organizada por la Dirección de Acompañamiento Universitario en Cárceles y, además del encuentro, se inauguró un estudio de grabación que llevará el nombre de Dardo Cabo, ex preso político del penal, asesinado junto a Rufino Pirles en un simulacro de fuga durante un “traslado”.
El encuentro contó con la participación de alrededor de 30 personas privadas de su libertad que integran el Centro Universitario de la Unidad. Del conversatorio formaron parte los ex presos políticos, entre ellos el actual secretario general de la CTA Autónoma, Hugo “Cachorro” Godoy, quien estuvo detenido entre 1975 y 1982, junto a su compañero Gabriel Manera. También participaron Victoria Cabo, hermana de Dardo, y Miguel Ludueña, presidente del Centro Universitario de la Unidad 9.
La moderación estuvo a cargo de Clara Gorostiza, integrante de la Dirección de Acompañamiento Universitario en Cárceles de la Universidad Nacional de La Plata. También asistieron estudiantes de las facultades de Bellas Artes y Periodismo, funcionarios de la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires y autoridades del penal.
Durante el encuentro, orientado a reflexionar sobre lo ocurrido en la Unidad 9 durante la dictadura y a reivindicar la militancia de Dardo Cabo, Godoy se mostró visiblemente emocionado. “Esto representa un activismo dentro y fuera del penal, las ganas de concientizar sobre lo que padecimos acá adentro durante la dictadura genocida, para que no se vuelva a repetir y para que los presos actuales puedan mejorar sus condiciones a través del estudio y la militancia”, expresó.
En ese marco, también evocó los momentos más duros del encierro, recordando los asesinatos dentro y fuera del penal. “El acompañamiento de las familias fue fundamental, aunque también fueron víctimas: asesinaron a madres, padres, hermanas y compañeras. Acá mataron a 13 presos, pero afuera a 17 familiares. Queda claro que el objetivo de la dictadura fue aniquilar a quienes pensaban distinto y a su entorno. Fue un genocidio”, afirmó.





