La Unión de Empleados Técnicos de las Telecomunicaciones (UETTEL-CTA) se declaró en estado de alerta tras los recientes avances en las negociaciones de fusión entre los dos gigantes del sector: Movistar y Telecom. Según manifestó el secretario general del sindicato, Jorge Castro, este escenario de masiva concentración empresarial representa una «amenaza directa y severa» para la estabilidad laboral de miles de familias.
Castro advirtió que las fusiones corporativas de esta escala suelen venir acompañadas de planes de «optimización de costos» que, en la práctica, se traducen en duplicación de funciones, cierre de áreas operativas y, fundamentalmente, despidos masivos.
«La unificación de infraestructuras y tendidos de red dejará a miles de técnicos e instaladores en la calle. No estamos hablando de una simple reestructuración, estamos ante el riesgo inminente de un vaciamiento de puestos de trabajo genuinos», enfatizó el referente gremial.
El eslabón más débil: la tercerización laboral
Uno de los puntos centrales de la denuncia de UETTEL radica en el impacto que esta fusión tendrá sobre las empresas contratistas y subcontratistas. El sector de las telecomunicaciones se caracteriza por una alta tasa de personal tercerizado, quienes realizan las tareas de instalación, mantenimiento y despliegue de fibra óptica en condiciones que el gremio viene denunciando como «flexibilizadas».
«Si por separado estas multinacionales ya imponen esquemas de productividad extremos y fraude laboral mediante la subcontratación, juntas tendrán un monopolio absoluto para fijar condiciones aún más bajas, recortar horas y rescindir contratos con las pymes del sector», señaló Castro. Desde el sindicato argumentan que la desaparición de la competencia no solo afectará a los usuarios en términos de tarifas y calidad de servicio, sino que destruirá el poder de negociación de los trabajadores.
Plan de acción y llamado a las autoridades
Ante este panorama, desde la conducción de UETTEL adelantaron que ya iniciaron rondas de asambleas en los distintos planteles técnicos de la provincia de Buenos Aires y el interior del país para definir un plan de lucha.