Las comunidades mapuche de Kinxikew y Melo de Villa La Angostura y Bariloche sufrieron un violento desalojo ordenado por el juez Francisco Bonorino, a partir de una denuncia por usurpación de la familia de origen belga, Broers, que usan las tierras para la plantación de pinos.
A pesar de que la comunidad posee el relevamiento realizado bajo la ley 26.160, de Emergencia Territorial Indígena, que la protege de los desalojos, y de que se encontraba en pleno diálogo con las autoridades del gobierno provincial de Neuquén, el desalojo se produjo de igual manera y de forma absolutamente violenta.
Por eso, la lonko Amancay Quintriqueo viajó a Buenos Aires a contar lo que pasa en sus comunidades en las que los adultos mayores y las niñeces son los más perjudicados. El viaje fue pensado además para poder encontrar al gobernador de Neuquén Rolando Figueroa, quien participaba en el Neuquén Day, en el Centro de Convenciones de Buenos Aires. En ese evento, Amancay, que esperaba al gobernador que estaba siendo entrevistado por los medios de comunicación nacionales, fue recibida por la senadora nacional por la provincia, Julieta Corroza. “Siempre tuvimos la buena predisposición a dialogar, incluso el gobernador”, aseguró la legisladora. “¿Cómo podemos dialogar si nos sacaron violentamente con la GEOP (de Neuquén) y la Gendarmería”, le contestó la referente mapuche. “Pero eso depende del gobierno nacional”, agregó la senadora, en un intento de desligar responsabilidades de su gobierno, que con su policía participó del operativo. También prometió una reunión con Figueroa que nunca se concretó.
Mientras ocurría esto, en la jornada para promocionar “el potencial productivo” de la provincia ante inversores, Figueroa declaraba a Neuquén como un lugar “libre de conflictos”, donde se construye “la paz social”.
A la salida del evento, las autoridades mapuche realizaron una conferencia de prensa en las escalinatas de la Facultad de Derecho donde Quintriqueo señaló que van a seguir resistiendo por recuperar sus tierras. “Estamos muy mal porque fuimos humillados como comunidad, por cómo nos sacaron, pero también porque se entrometieron terratenientes que no tenían nada que ver con la causa y que pusieron a disposición sus camionetas para hacer el traslado de las pertenencias de la comunidad, cuando ni siquiera les corresponde”, señaló.
Amancay dijo además que los Broers no figuran en los registros dominiales y que hay rumores de que las tierras fueron vendidas a una Sociedad Anónima.
La Lonko también recordó que lo ocurrido en Neuquén no era un caso aislado, sino que se daba en un contexto nacional signado por el empoderamiento de los terratenientes y el avance de los “Desalojos Exprés”, uno de los dos capítulos que sí prosperaron con la media sanción a la Ley de “Inviolabilidad de la Propiedad Privada”: “Hay un ensañamiento muy grande, esto se logró muy rápido, evidentemente hubo una bajada de línea”, denunció y afirmó que el temor de las comunidades es que quieran los territorios para fines extractivistas como la instalación de data centers para desarrollar inteligencia artificial. “Tenemos cuencas de agua que bajan directo al Nahuel Huapi y estamos resguardando el brazo Huemul. No sabemos bien qué quieren pero obviamente vienen por nuestra agua y por el territorio y nuestras comunidades además de vivir en esas tierras ancestralmente, cuidamos los territorios y los bienes comunes que son de todos y de todas”, concluyó Amancay.