Dirigentxs territoriales de FeNaT provenientes de 15 provincias se reunieron en la sede nacional de la CTA para debatir una agenda marcada por la disputa con los intereses del poder concentrado que representa el gobierno de Javier Milei. En la discusión aparecieron las situaciones más destacadas que se viven en los territorios como son las consecuencias del incremento de la pobreza y la indigencia, la violencia creciente producto del crecimiento de las bandas del narcotráfico, el abandono de las políticas públicas, la crisis del sistema público de salud y educación, entre otros.
De esto dio cuenta en su informe a la Mesa el secretario general de la FeNaT, Omar Giuliani, y afirmó: «Entre lo urgente que es la demanda de nuestros compañeros y compañeras ante la carencia de todo lo necesario para la vida, y lo estratégico e importante que es fortalecer nuestra organización para construir poder popular, nuestra organización transita su camino».
«Pero de la voluntad de nuestra militancia, nuestro compromiso de clase y sabiduría para construir fuerza organizada dependerá que ese rumbo sea hacia la victoria», agregó el dirigente.
Por su parte, el secretario general de la CTA, Hugo “Cachorro” Godoy, brindó un Informe sobre las últimas iniciativas políticas y acciones de la Central, deteniéndose particularmente en los avances de la campaña contra el DNU. En su recuento, destacó «el impacto del ajuste de Milei con el crecimiento de despidos, precarización, ataque a la educación y salud pública, así como las consecuencias del industricidio y la desfinanciación del sector público».
«Frente a una estrategia de disolución nacional, no hay posibilidad de acuerdo alguno con este gobierno. La principal estrategia es derrotar este proyecto lo antes posible. Para eso necesitamos hacer un esfuerzo para que se unifiquen todas las luchas que se dan en el país, en todos los planos de la vida, para terminar con este gobierno neo fascista», señaló Godoy.
El dirigente valoró el crecimiento en el territorio de la CTA y los instó seguir generando espacios de unidad con otras organizaciones como con Territorios en Lucha, así como a seguir trabajando en la formación de la militancia, principalmente en la juventud y desarrollar nuevas organizaciones: «La tarea principal es fortalecer el poder popular para potenciar la rebeldía. Pero también debemos crear esperanza a través de un programa que exprese nuestras propuestas para salir de la crisis. Somos los portadores de este mandato».
Los participantes resaltaron la riqueza de los aportes y aprobaron un documento, base para estimular la discusión política en los espacios donde está constituida la Federación. Entre las definiciones más destacadas se acordó reafirmar la autonomía política y económica de la organización, así como retomar las acciones sobre la demanda de la militancia de formación política y la realización de plenarios regionales y/o provinciales para profundizar la participación.
Otro de los ejes fue concretar los proyectos de autofinanciamiento y desarrollo de acciones productivas así como seguir con la intervención en el territorio a través de campañas como «El Hambre es un crimen» y «No a la Baja» que trasciendan el hambre como problema inmediato y que desnuden la injusticia estructural que representa el sistema capitalista que solo profundiza las desigualdades.
Construcción de poder popular como resultado del fortalecimiento de marcos de alianza efectivas, con Territorios en Lucha como ejemplo práctico de nuestra voluntad de tejer lazos y el sostenimiento de la agenda de géneros y diversidades también se contaron como puntos fundamentales para seguir trabajando en los barrios.