Desde la CTA Autónoma manifestamos nuestro más enérgico y categórico repudio ante los dichos y acciones de aquellos diputados nacionales que, a nuestro entender, operan en detrimento de la defensa de la Constitución Nacional, del legítimo reclamo de soberanía sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes, así como de la defensa nacional y de la histórica consigna “Las Malvinas son argentinas”.
El presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Martín Menem, impidió al diputado Nicolás del Caño colgar en el recinto un cartel con la leyenda “Las Malvinas son argentinas”, argumentando que se dañan las paredes de un edificio histórico.
Una decisión de esta naturaleza resulta inaceptable y merece un profundo cuestionamiento político e institucional, especialmente cuando involucra una cuestión de soberanía expresamente contemplada por nuestra Constitución Nacional.
Este hecho incurre en los siguientes incumplimientos de la Constitución Nacional: Artículo 29: Infames traidores a la patria. Artículo 36: Atentado contra el orden democrático. Artículo 66: Incumplimiento del reglamento. Disposición Transitoria Primera: Causa Malvinas. Código Penal de la Nación: Artículo 214: Traición a la patria. Artículo 248: Incumplimiento de los deberes de funcionario público.
En ese marco, consideramos inadmisible que la defensa de nuestra soberanía pueda ser presentada como un factor de tensión que deba ser evitado. La reivindicación de nuestros derechos soberanos forma parte de una política de Estado sostenida constitucionalmente y no puede quedar subordinada a conveniencias coyunturales ni a intereses de ninguna potencia extranjera.
Manifestamos nuestro más enérgico y categórico repudio ante la actitud inaceptable de aquellos legisladores nacionales que, en abierto incumplimiento de sus deberes sagrados, han demostrado una absoluta omisión y desinterés en la defensa de la Constitución Nacional y el respeto a nuestros símbolos patrios.
Al asumir sus bancas, cada representante juró observar y hacer observar la Carta Magna. Sin embargo, la reciente conducta de estos legisladores representa una afrenta directa a los principios republicanos, a la división de poderes y a la soberanía de nuestra patria.
El desprecio a la leyenda “Las Malvinas son Argentinas” – la cual no responde a posturas partidarias ni coyunturas políticas, sino que constituye el emblema de la historia, la unidad y la identidad de todo nuestro pueblo – y su omisión u ultraje deshonran la memoria de los soldados que lucharon en defensa y recuperación de nuestras islas.
El abandono de la Constitución Nacional: La Carta Magna es el pacto social que garantiza nuestras libertades, derechos y la convivencia en democracia. Negarse a defenderla desde el Poder Legislativo es abdicar del rol de representación popular y vulnerar el Estado de derecho.
El incumplimiento de la representación ciudadana: Los legisladores no ocupan sus bancas para responder a intereses personales ni corporativos, sino para resguardar el patrimonio, la soberanía y la dignidad de la Nación.
La Patria no se negocia. Un legislador que no defiende las leyes fundamentales ni honra los símbolos que nos unen pierde la legitimidad moral para legislar en nombre del pueblo.
Exigimos a los miembros de la Cámara de Diputados de la Nación un apego estricto a sus compromisos constitucionales, un trato del máximo respeto a la simbología patria y una rectificación inmediata de sus conductas, en honor a la responsabilidad que la ciudadanía les ha encomendado.
Por la vigencia de la Constitución, el respeto a nuestra Patria y la dignidad nacional. Por nuestros caídos en Malvinas: memoria, verdad, justicia, soberanía y paz.
Hugo “Cachorro” Godoy, Secretario General
Antonio Marcilese, Director de Políticas Soberanas