En los últimos años, hemos sido testigos de titulares como: “Estamos en la Cuarta Revolución Industrial” o “La IA transformará la economía mundial” o «Estamos al borde de una revolución tecnológica sin precedentes”. “En su escala, alcance y complejidad, la transformación será distinta a cualquier desarrollo que el género humano haya experimentado antes”, “La cuarta revolución no es nuestra revolución”, “La cuarta revolución será un punto de inflexión global”, “La IA augura el fin de la raza humana”, “No es una cuarta revolución, es más bien propaganda”. Estas afirmaciones reflejan el impacto profundo y acelerado que las nuevas tecnologías están generando en diversos sectores de la economía. Sin embargo, más allá del entusiasmo tecnológico, surgen importantes interrogantes sobre las implicancias de estos avances para la clase trabajadora.
Este escrito no pretende desarrollar certezas, sino plantear preguntasen el marco de un debate cada vez más relevante y permanente dentro de las elites globales, corporativas, gubernamentales y académicas.
A lo largo dela historia de la humanidad, las revoluciones industriales han provocado transformacionessin precedentesno solo en lo tecnológico, sino también en lo político, económico, cultural y social.La Primera Revolución Industrial (1760-1830) marcóel paso de la producción manual a la mecanizada; la segunda (1850) trajo la electricidad y permitió la manufactura en masa; y la Tercera (a mediados del siglo XX) fue impulsada por la electrónica y la tecnología de la información. Estos procesos alteraron los modelos del trabajo, impulsaron el capitalismo, crearon el proletariado industrial,consolidaron Estados modernos, y desencadenaron guerras mundiales y luchas de clases.
En el contextoactual, se debate si estamos viviendo la Cuarta Revolución Industrial. Quienes la reconocen argumentan que se trata de una convergencia de tecnologías digitales, biológicas y físicas que transformará profundamente al mundo tal y como lo conocemos. Sus detractores consideran que esta idea carece de fundamentos y que, incluso, podría ser más una estrategia de marketing.
La centralidad de la Inteligencia Artificial
La Inteligencia Artificial (IA) tiene centralidad en este debate, por ende, es necesaria su comprensión conceptual. Según IBM, la (IA)es una tecnología que permite a las computadorassimular la inteligencia y las capacidades humanas para resolver problemas, aunque el término se acuñó en 1956, el desarrolloha contado con aportes significativos de disciplinas como la biología, economía, filosofía, lingüística, lógica, matemáticas, robótica e ingenierías electrónicas.
Alan Turing, el padre de la computación, fue vital para el desarrollo de la (IA). En 1950, propuso una prueba (conocida como el Test de Turing) para evaluar si la máquina, podía imitar el comportamiento atal punto de que un evaluador no distinguiera si interactuaba con una persona o una máquina.
A partir de los ́80, según una publicación de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) los análisis en reconocimiento de patrones, como el análisis de imágenes o audios a través de redes neuronales, marcaron un salto significativo, estas se inspiran en el sistema nervioso humano, mientras que otros enfoques, como la computación evolutiva, inspirada en la teoría de la evolución de Charles Darwin y la inteligencia colectiva, emulan procesos biológicos y sociales.
Actualmente la IA se clasifica en trescategorías:
- 1.IA limitada o débil (narrow/weak), diseñada para tareas específicas como el reconocimiento acial o los asistentes virtuales
- IA general o fuerte (strong), en debate por su capacidad de pensar al nivel de un ser humano.
- Súper IA, una inteligencia que supere a la humana y que podría automejorase rápidamente.
Impactos económicos y sociales
Gabriela Ramos, subdirectora General de Ciencias Sociales y Humanas de la (UNESCO) destaca que “en ninguna otra especialidad necesitamos más una brújula ética que en la inteligencia artificial”. Aunque la IA “aporta grandes beneficios en muchos ámbitos, pero sin unas barreras éticas corre el riesgo de reproducir los prejuicios y la discriminación del mundo real, alimentar las divisiones y amenazar los derechos humanos y las libertades fundamentales”.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) advierte de los peligros de la IA, en el mercado laboral. Según sus estudios, en las economías avanzadas podríamodificar hasta el 60% el empleo, mientas que en los países emergentes y de bajos ingresos la exposición seria del 40% y 26%, respectivamente, generando mayores desigualdades de ingresos y de adaptación entre trabajadores.
Un informe del Foro Económico Mundial (2023) que, en cinco años, el 23% de los empleos cambiaran, con la creación de 69 millones de nuevos puestos de trabajo y la supresión de 83 millones, resultando en una disminución neta de 14 millones de empleos. La Universidad de Pensilvania (2023), publicó un listado de empleos que podría ser reemplazados: contadores, analistas financieros,
matemáticos, periodistas, asistentes administrativos, diseñadores web. Ya se utiliza la IA en el campo de la medicina, la abogacía, la seguridad y el servicio de limpieza.
El uso de la IA en ciberseguridad, vigilancia y conflictos bélicosgenera preocupaciones, durante la guerra ruso-ucraniana, por ejemplo, herramientas como el ChatGpt se utilizaron como consulta para punto de partida para las ideas en la ingeniería militar. En la Conferencia Mundial de Internet 2024 realizada en China, el viceprimer ministro chino,DingXuexiang, enfatizó que“la IA, junto con Internet, los macrodatos y la computación en la nube, está impulsando el desarrollo económico y social, pero la brecha digital sigue ensanchándose y la situación de la seguridad en el ciberespacio sigue siendo grave”.
En 2024, el Centro para la Seguridad de la Inteligencia Artificial en un comunicado firmado por más de trescientos científicos, expertos y directivos de tecnológicas como Microsoft, Google e incluso el reconocido como padrino de la IA Geoffrey Hinton, advirtió de los peligros de la misma, ya que las herramientas de descubrimiento de fármacos, se utilicen para crear armas químicas o en el debilitamiento que la humanidad pierde la capacidad de autogobernarse y pasa a depender completamente de las máquinas. “Mitigar el riesgo de extinción de la IA debería ser una prioridad global junto con otros riesgos a escala social, tales como las pandemias y la guerra nuclear”, enfatizó.
Es considerable como se fue ampliando el debate sobre las implicancias del desarrollo de la Inteligencia Artificial. Signos de alarma en cuanto a la posible agudización de las desigualdades, pérdida de empleos, falta de regulación sobre la extracción y sistematización de los datos, aumento de la discriminación, disyuntivas éticas y filosóficas, amenazas a la seguridad y la paz.
En los últimos años, organismos internacionales y regionales empezaron a promover acciones, acuerdos, normativas para la regulación de la IAque aún son ínfimasen relación con su impacto en la sociedad. Ante este panorama, es muy importante fortalecer y promover la discusión de la clase trabajadora en este ámbito, ya que en su historia se conoce su rol protagónico en cuanto a las consecuencias de las transformaciones generadas en la evolución de las tecnologías en el mundo.
Las organizaciones sindicales tienen un papel fundamental en los análisis y deliberaciones Sobre esta temática.
Surgen interrogantes:
¿Las tecnológicas han superado a los propios Estados-Nación?
¿Es irreversible el aumento de las desigualdades ya existentes con el avance de la IA?
¿Por qué no se democratiza la discusión sóbrela IA a nivel global?¿Se conocen algunas normativas impulsadas por organizaciones sindicales como la UGT de España para la regulación de la IA?¿Existe una brecha en la capacidad operativa de la IA en el mundo y que implicaría eso?
¿En qué nivel de desarrollo se encuentra la IA en Latinoamérica y, en particular, en Argentina?
¿Qué nivel de regulación tiene la IA en Argentina teniendo el contexto del gobierno de Milei?
Complementariamente es importante citar aZigmuntBauman: “La desintegración de la trama social y el desmoronamiento de las agencias de acción colectiva suelen señalarse con una gran ansiedad y justificarse como efecto colateral anticipado de la nueva levedad y fluidez de un poder cada vez más móvil, escurridizo, cambiante, evasivo y fugitivo. Pero la desintegración social es tanto para una afección como un resultado de la nueva técnica del poder, que emplea como principales instrumentos el descompromiso y el arte de la huida. Para que el poder fluya, el mundo debe estar libre de trabas, barreras y controles. Cualquier trama densa de nexos sociales, y particularmente una red estrecha con base territorial, implica un obstáculo que debe ser eliminado. Los poderes globales están abocados al desmantelamiento de esas redes, en nombre de una mayor fluidez, que es la fuente principal de su fuerza y garantía de su invencibilidad”.
No se trata de oponerse al progreso tecnológico, sino de discutir al servicio de qué y quiénes se encuentra. Este debate es, sin duda, fundamental para el futuro.
Por: Federico Enciso, integrante de la Juventud e Internacionales