La ceremonia se desarrolló en el mismo sitio donde hace 70 años aviones militares atacaron con bombas la Casa Rosada, la CGT y sus alrededores, en un intento por asesinar al entonces presidente Juan Domingo Perón y derrocar su Gobierno constitucional.
Organismos de derechos humanos, sindicatos, partidos políticos, agrupaciones sociales y familiares de las víctimas denunciaron que este episodio —calificado como «el mayor acto terrorista de la historia argentina contra civiles»— quedó en la impunidad debido a que la dictadura autodenominada «Revolución Libertadora» meses después consumaría el golpe de Estado y glorificaría este crimen.
«En este aniversario del mayor atentado terrorista en la República Argentina, creo que es necesario volver a hacer notar que la crueldad de la derecha, en sus distintas formas, tiene una raíz histórica y su objetivo es la eliminación del otro para conseguir sus miserables propósitos.», indicó en el acto el secretario General Adjunto de la CTA, Ricardo Peidro.
El dirigente de AAPM reivindicó los 70 años de resistencia y organización frente a la violencia criminal «de este plan económico que utiliza la crueldad como herramienta política. Pero nosotros con la organización y con la resistencia vamos a seguir avanzando y vamos a cumplir con el objetivo de la victoria para nuestro pueblo».
El operativo, ejecutado por sectores de la Marina de Guerra y la Fuerza Aérea —en alianza con grupos de la Unión Cívica Radical y sectores de la Iglesia Católica— incluyó el lanzamiento de bombas sobre la Plaza de Mayo, en pleno centro de Buenos Aires y en horas de alta concurrencia, con alzamientos militares. Según los registros históricos, al menos 308 personas murieron, aunque la cifra sería mucho mayor debido a los cuerpos que nunca pudieron ser identificados. Otras 800 resultaron heridas, muchas de ellas mutiladas de por vida.
María José Cano, Directora de Derechos Humanos de la Central, se mostró conmovida ante la rememoración del «acto sumamente cobarde, terrorista». La dirigenta resaltó que la CTA es «parte de esta multisectorial que viene llevando actos en un contexto donde nos quieren borrar de un plumazo la memoria».
«Era sumamente necesario traer desde la memoria histórica qué pasó y visibilizarlo ante la sociedad. A la vez también remarcar hilos de continuidad con lo que estamos viviendo actualmente.», resaltó la referenta estatal.
Los autores materiales del ataque huyeron a Uruguay y nunca fueron juzgados. Por el contrario, los golpistas de la «Revolución Libertadora» no solo amnistiaron a los perpetradores, sino que los presentó como «héroes». Durante el acto, los oradores remarcaron que la Justicia tiene una deuda con este acto terrorista y que representa un evidente delito de lesa humanidad.



