Desde la CTA Misiones debemos salir a repudiar, una vez más, las expresiones de Patricia Buckmayer, concejal de Montecarlo por La Libertad Avanza, que atacan al sindicalismo y desprecian la lucha histórica de las y los trabajadores organizados.
Buckmayer nuevamente incurre en apología del genocidio al afirmar que “los sindicalistas deben desaparecer”, lo que se suma a sus expresiones de burla conocidas el año pasado que hacían alusión a los secuestros y desapariciones de personas practicadas durante la instauración del terrorismo de Estado. Creemos que esta señora no está en condiciones de ejercer ni la docencia ni cargos públicos, para los cuales el respeto a los valores democráticos deberían ser un piso mínimo.
Frente a estas expresiones cargadas de descalificación y desprecio hacia quienes ejercen derechos constitucionales, reafirmamos nuestro orgullo por la historia del movimiento obrero argentino y por las conquistas logradas a través de décadas de organización, solidaridad y lucha colectiva.
Resulta particularmente grave que estos cuestionamientos provengan de una funcionaria pública que además es docente y que, como trabajadora, goza de derechos que fueron conquistados gracias a la militancia y la lucha de generaciones de sindicalistas. Entre ellos, las vacaciones pagas, la estabilidad laboral, las licencias por enfermedad, por accidente laboral o por atención a familiares, la franquicia para amamantar a nuestras niñeces, el aguinaldo y tantas otras conquistas que hoy forman parte del derecho laboral argentino.
Estos derechos no surgieron de la generosidad de los empleadores ni del azar. Son el resultado de un largo proceso histórico impulsado por el movimiento obrero y el sindicalismo, que luchó para establecer un sistema de protección del trabajo destinado a equilibrar una relación laboral que, por naturaleza, es desigual y en la que la parte más débil es la de l@s trabajador@s.