La Noche de los Lápices ocurrió durante la dictadura militar, cuando estudiantes de secundaria fueron secuestrados y desaparecidos durante la semana del 16 de septiembre de 1976 en la ciudad de La Plata. Fueron diez las y los estudiantes secuestrados y torturados por grupos de tareas de la dictadura; seis de ellos fueron asesinados sin que se hallaran sus restos hasta la fecha: Claudio de Acha, María Clara Ciocchini, María Claudia Falcone, Francisco López Muntaner, Daniel A. Racero y Horacio Ungaro. Gustavo Calotti, Pablo Díaz, Patricia Miranda y Emilce Moler lograron sobrevivir.
A 50 años de aquella noche, las organizaciones sociales, políticas y sindicales –entre las que se encuentra la CTA– acompañaron la inmensa movilización de los estudiantes secundarios organizados en los respectivos centros de estudiantes de sus colegios. La marcha partió de Salta y Avenida de Mayo y movilizó a Plaza de Mayo, donde finalizó con un acto.
La secretaria de Juventudes, Joana Giménez, agregó: “Las juventudes de la CTA Autónoma acompañamos la movilización de La Noche de los Lápices. A 50 años del 16 de septiembre de 1976 salimos a la calle para seguir exigiendo memoria, verdad y justicia. Juicio a los genocidas”.
Desde la concentración, Hugo “Cachorro” Godoy, secretario general de la CTA, dijo: “50 años para repudiar a la dictadura, homenajear a nuestros mártires y celebrar su vida de revolucionarios y revolucionarias en las fábricas, en los colegios secundarios, en las universidades. La pasión de sus vidas sigue viva hoy y en estos años ha unido generaciones en pos de una Argentina distinta”.
“Aunque hoy con Milei nos gobierne un gobierno igual que el de la dictadura represiva, esa vida de nuestros mártires nos sigue empujando a construir una nueva sociedad que esté en las antípodas de este capitalismo depredador y salvaje”, remarcó Godoy.
A su turno, Francisca “Paquita” Staiti, secretaria general de CONADU Histórica, afirmó: “A 50 años de estos y estas estudiantes que se animaron y salieron a la calle a exigir un boleto gratuito para poder transitar las aulas, pero con ello la defensa de la educación pública al servicio del pueblo, 50 años después estamos levantando esas mismas banderas en nuestra lucha universitaria por presupuesto, por salario, por becas para seguir construyendo futuro”.








