Esta tarde, el secretario general de la CTA Autónoma, Hugo “Cachorro” Godoy, recibió a Víctor De Gennaro, Fundador de la Central y quien fue el primer secretario general de la CTA cuando se fundó en la década del ´90. Durante el encuentro se compartieron reflexiones sobre el transcurso de estos 30 años de organización de la clase, y la importancia de profundizar la democracia sindical en las elecciones.
“En la historia de la CTA, que a 30 años se haya hecho la elección por voto directo en todo el país —respetando todas las instancias donde cada trabajador vale un voto y no es una corporación de representaciones la que decide los cargos directivos— es realmente impresionante. Es un cambio cualitativo y fue uno de los golpes más importantes que se le dio a la corporación sindical. El primer gran golpe quizás fue habernos animado a plantear una alternativa que entendiera que los trabajadores somos una clase”, afirmó el referente.
Por eso, explica: “el artículo revolucionario de la CTA es el que plantea que se puede afiliar todo trabajador que vive de su trabajo, todo aquel que vivió de su trabajo (pensionado, jubilado, etcétera) o todo el que quiera trabajar, o sea, estamos hablando del subocupado, del precario. Esa concepción de clase, que privilegia la solidaridad sobre el aparato como principio de la organización, implica que si todos valemos uno, tiene que haber elección directa”.
“Además es impactante —y se vuelve a ratificar en esta elección— que los dirigentes abrieron la posibilidad y fueron a votar miles de compañeros. No solamente eso: se presentaron dos o tres listas en muchos lugares. Cuando abrís la vía de la democratización, la gente participa; es mentira que no quiere participar. Le tienen pánico a la gente”, afirma De Gennaro.
En el mismo sentido pone en valor a la nueva conducción: “Para mí es una satisfacción que el compañero «Cachorro» Godoy y todos los compañeros hayan sido electos a nivel nacional y provincial. En mi caso particular en Lanús, que Walter Pinto sea el secretario general junto con sus compañeros, quienes han reivindicado con mucha territorialización la construcción. Esta elección demostró que nos hemos expandido: estamos presentes en pueblitos muy pequeños. Esa dimensión de territorialidad es también un patrimonio de la CTA y de esta concepción. Ahí está el único poder. Ojalá fuera así en todos los órdenes”.
Asimismo remarca: “En la Constitución Argentina, a partir de 1994, hay una cláusula que permite el plebiscito y el referéndum, pero no han convocado a ninguno. El único que se convocó oficialmente fue previo a eso, por el Canal Beagle. El otro, que no es casual que haya sido producto de una movilización de la cual fuimos parte y protagonistas, fue el Frente Nacional Contra la Pobreza, donde votaron millones de personas. Ahí está la clave de la democracia: la democracia no es solo una forma de gobierno —eso lo confunden a propósito—, es un proceso de decisión colectiva, y la CTA tiene el sello de haberlo cumplido”.
Por último afirma que: “No hay que tener temor; hay que consultar permanentemente. La asamblea y la elección son las formas en donde se permite que la voz colectiva aparezca. Los representantes tienen que existir, sí; no estoy en contra de eso. Al contrario, tuve el orgullo de ser el primer secretario general de la central y ocupé cargos en ATE o en otras instancias. La representación es la consecuencia de una organización, pero no hay que olvidarse de dónde está el poder”.
“El único poder que nosotros reconocemos es el que emana de la voluntad soberana de la clase o, en los procesos democráticos, del pueblo. Ahí está el poder, en la clase trabajadora. Acá los afiliados deliberan y gobiernan a través del voto con el que eligen a sus representantes”, finalizó De Gennaro.
También participaron del encuentro Daniel Jorajuría, secretario administrativo de la Central; y Rosario Hasperué, secretaria de Derechos Humanos de la CTA Provincia de Buenos Aires.