En la tarde de este jueves se realizó en la sede nacional de la CTA una jornada de debate sobre la IA, su impacto en el mundo del trabajo y las consecuencias de los usos en la vida cotidiana. Fue convocada por la secretaría de juventudes de la CTA y contó la participación de destacados panelistas y la presentación del libro «Cambio tecnológico, IA y Movimiento Obrero. La insoportable materialidad de lo virtual», escrito por el sociólogo Oscar Martínez.
La apertura estuvo a cargo de Luis Zas, Director de Nuevas Tecnologías de la Central: «En Foetra venimos discutiendo estos interrogantes sobre los usos y el impacto de la IA. El uso como marketing y la la vigilancia y el patrullaje. Pero también sobre la inteligencia artificial DEEP, que tiene muy poco acceso y es la que se usa en Gaza contra el pueblo palestino y Ucrania para la guerra», dijo y propuso profundizare el análisis sobre los datos e información «que se apropian las economías de plataforma que usa la Big data para su beneficio. Por esto, la brecha de uso se abre cada vez más».
En el primer momento del encuentro, la mesa de debate estuvo integrada por Andrea Albarracín e Indira, del colectivo Liga por la Justicia Social; Elisa García, de la agencia Nodal; Francisco Villa, de la Neurona Rebelde; Pablo Carballo, de la Secretaría de Prensa de CTA y Gladys Stagno, de Canal Abierto. En las exposiciones de los panelistas estuvo presente la necesidad de comprender el impacto de las nuevas tecnologías aplicadas a la información, el uso extensivo de las redes sociales y su capacidad para influir no solo en lo que consumimos si no también en modelar comportamientos sociales y políticos, determinar el humor social y ejercer una vigilancia permanente sobre la ciudadanía.
«Me parece importante que las centrales obreras estén unidas y atentas a esto, sobre todo las juventudes de las centrales obreras porque vamos a tener que empezar a sentarnos a discutir no sobre la inteligencia artificial y cómo impacta en el trabajo, sino que nosotros también seamos parte de cómo la van a implementar y no solo pensar en cuántos puestos de trabajo nos va a sacar», indicó Indira y llamó a «habitar los espacios digitales de manera crítica y a tener presente que a quiénes están detrás de la IA. Porque el enemigo no es la IA sino quién la programa y para qué”.
En la discusión aparecieron nombres como el de Peter Thiel y otros tecno-oligarcas, para afirmar que las diversas plataformas digitales no son ingenuas y tienen un claro sesgo utilitario hacia los fines de la dominación. «La IA sigue la lógica del Capital y los que la manejan viene a apropiarse de todo el conocimiento acumulado históricamente por la humanidad. Quien maneja esta infraestructura es el que hace peligrar la democracia. En definitiva, acá también se juega la soberanía «, afirmaron Andrea Albarracín e Indira, del colectivo Liga por la Justicia Social.
Por su parte, Pablo Carballo y Gladys Stagno presentaron un adelanto de una campaña relacionada con los trabajadores de plataformas. Tras una investigación y entrevistas, cuestionan la idea instalada sobre que renuncia a derechos y el supuesto rechazo a organizarse para conseguir sus reivindicaciones: «Anhelan las protecciones sociales y el aguinaldo. La gran mayoría no se creen socios las apps para las que trabajan ni tampoco se consideran emprendedores. No sé resignan a la precarización y no rechazan la sindicalización», definieron.
Presentación del libro «Cambio tecnológico, IA y Movimiento Obrero, La insoportable materialidad de lo virtual»
El segundo momento de la jornada estuvo dedicado a la presentación del libro del sociólogo Oscar Martínez, investigador especializado en sociología del trabajo, asesor sindical y codirector del Taller de Estudios Laborales (TEL).
Hugo Godoy, secretario general de la Central celebró la iniciativa de discutir estos temas. «La explotación y está acompañada de subordinación cultural, de avances sobre la sobre la soberanía nacionales, sobre los propios Estados y sobretodo sobre la soberanía de los pueblos para que renuncien a su capacidad y voluntad transformadora», expresó el dirigente y destacó el enfoque de Martínez en esta obra porque nos da una mirada que nos reafirma en estas disputas: «la identidad de clase como un componente fundamental para poder abordar estas construcciones que lo que intentan, en definitiva, es profundizar el sistema de explotación del sistema capitalista».
Luis Campos, por su parte, explicó que en su libro, Martínez analiza de forma crítica el impacto real de la digitalización y la inteligencia artificial (IA) sobre el mundo del trabajo. La obra desmonta los mitos impulsados por el capital en torno a la neutralidad e inevitabilidad tecnológica, exponiendo la «materialidad oculta» que sostiene a estos sistemas. Esto incluye desde la explotación de vastas cadenas de valor y los eslabones invisibles de la labor humano precarizado que alimenta los algoritmos, hasta el impacto directo en la salud física y mental de las y los trabajadores.
Asimismo, desde el texto se convoca de urgencia a pensar una política y estratégica para la organización sindical del sector. Lejos de dar por sentado el fin del trabajo o la desaparición de la clase obrera, Martínez examina cómo las nuevas tecnologías se insertan en los modelos de acumulación para profundizar el control patronal y flexibilizar las condiciones laborales.
Remarcando que, aunque efectivamente algunos puestos de trabajo pueden ser remplazados por IA, su muchos otros también se crean para sostener sus estructura. «No es un recetario: la respuesta la tiene la clase», subrayo el autor e insistió en que «es doblemente urgente discutir y no dar la batalla en el campo del enemigo de clase. La historia de que la tecnología va a reemplazar el trabajo humano es un verso que viene de lejos, desde la invención de la máquina de vapor, la máquina, la computación…se deteriora las condiciones de trabajo pero no se termina el trabajo». Finalmente puso énfasis en que «no podemos separar la IA de la ofensiva capitalista y hay que pensar la respuesta del movimiento obrero en el mismo nivel».








