Exigen aumento de haberes, la restitución de medicamentos, el acceso pleno a la salud, la actualización real de las jubilaciones, la defensa del sistema previsional solidario y una vida digna para quienes trabajaron toda su vida.
Pero la movilización fue mucho más que un reclamo sectorial: Fue una advertencia política. La reforma laboral que intenta imponer el gobierno de Javier Milei y las patronales implica pérdida de derechos históricos, flexibilización de las condiciones de trabajo, debilitamiento de los convenios colectivos, precarización del empleo, fragmentación sindical y retroceso en las conquistas del movimiento obrero. En definitiva, modelo de sociedad que consolida trabajadores sin estabilidad, sin protección, sin futuro y sin jubilación digna.
«A pesar de todo, y en un contexto muy negativo para nuestro pueblo, con un presidente que hace el ridículo en Mar del Plata mientras la Patagonia se quema, nosotros y nosotras seguimos en las calles reclamando una jubilación digna», afirmó la secretaria de previsión social de CTA, Olivia Ruiz. En ese sentido, la dirigenta reclamó: «Necesitamos que nuestros compañeros trabajadores activos sigan acompañándonos permanentemente, porque resistir entre todos nos va a preparar para enfrentar la nefasta reforma laboral que, si avanza, nos deja sin sistema previsional.»
Betty Mendoza, Presidenta del Centro de Jubilados y Pensionados de ATE provincia de Buenos Aires, criticó por «insuficiente» el aumento que recibieron los jubilados en la provincia y lo atribuyó a «la estrangulación que hace Milei a Buenos Aires. Por ello debemos insistir a la movilización y seguir sumando compañeros y compañeras a esta lucha por nuestros derechos».
En ese escenario, las y los jubilados reafirman que permanecerán movilizados. Y no como víctimas pasivas del ajuste, sino como una de las punta de lanza del conjunto de las luchas del campo popular. Son quienes primero reciben el impacto del modelo: el ajuste, la quita de medicamentos, la licuación de ingresos, el vaciamiento de la salud y la exclusión social, pero también de los primeros en enfrentar el zaqueo.










