Dirigentes y miembros del Sindicato Argentino de la Manufactura del cuero (SAMC), cuyo secretario General es Ernesto Trigo, participaron la semana pasada, junto a los funcionarios de la Secretaría de Trabajo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, de una inspección en la fábrica porteña BABY SUAM por irregularidades en materia de seguridad e higiene del Convenio Colectivo de Trabajo.
En ese contexto, y en medio de gritos e insultos, el dueño de la empresa amenazó de muerte a compañeros y compañeras del sindicato, y a los inspectores de la Secretaría de Trabajo. Esta situación quedó plasmada en la redacción del acta labrada por los funcionarios.
Asimismo Eduardo Catanneo ingresó a la fábrica junto a la policía para dirigirse al puesto de trabajo del operario Sergio Nicolicchia para intimidarlo y pedirle «que se deje de romper las pelotas». El compañero Nicolicchia aparte de ser trabajador de BABY SUAM, es el Secretario de Actas y Prensa del Sindicato.
El SAMC, sindicato que integra la CTA Autónoma, repudia las amenazas por parte del dueño como así también el ingreso de la policía de la ciudad a la fábrica en plan intimidatorio hacía el compañero, y exige a Catanneo que cese su actitud persecutoria a los trabajadores y trabajadoras del sindicato.