La Central Sindical acusó al funcionario judicial de ser un “alfil del cordobesismo” y parte del intento por criminalizar la protesta social. En el mismo operativo se allanaron su casa, la sede de ATE Río Cuarto y se le retuvo el celular a su hijo de 9 años. “Nos quieren disciplinar con miedo, pero no lo van a lograr”, advirtieron.