El martes 9 de mayo comenzaron en el Juzgado Federal de Roca las audiencias del juicio contra dirigentes de CTA Autónoma y de distintas organizaciones sociales como Claudia Reyes, Zulma Dávila y Romeo Aguiar , quienes enfrentan una acusación de «privación ilegítima de la libertad mediante amenazas». El proceso se extenderá durante tres jornadas, con la perspectiva de que se les aplique una pena que va desde los 2 a los 6 años de prisión.
Claudia Reyes, Dirigenta de CTA Río Negro y Secretaria de Relaciones Institucionales de FeNaT Nacional, rechazó las acusaciones y denunció,«Este juicio es claramente una persecución política para que no salgamos a manifestarnos. Están totalmente errados porque no lo hicimos con ningún tipo de violencia, solamente ejercimos el derecho de ser escuchados por la funcionaria que correspondía que nos escuchara en ese tiempo».
Los sucesos ocurrieron en el marco de una masiva movilización popular en reclamo de políticas públicas que atiendan la grave crisis social que atravesaba (y atraviesa) la provincia patagónica. En ese contexto se realizaron diversas acciones callejeras de protesta y visibilización frente a los poderes del Estado y ante la funcionaria del gobierno de Macri, Miriam Saigg, quien era responsable de Desarrollo Social en la provincia en Río Negro.
«Ya habíamos ido muchísimas veces a Desarrollo, donde siempre nos manifestábamos, pidiendo las ayudas para nuestros compañeros y compañeras, tanto en alimentos como en los cupos de potenciar el trabajar pero nunca nos atendía», recordó la dirigenta territorial e insistió: «Solamente hemos encabezado luchas para poder ser escuchados, para poder ayudar a la gente en el territorio, en nuestros barrios. Lamentablemente ahora estamos siendo tratadxs como delincuentxs».
Desde la Central Rionegrina, junto a organizaciones populares, se sigue de cerca el desarrollo del juicio y anuncian acampes y movilizaciones para acompañar a los referentes sociales amenazados por el poder judicial.