En el marco de las actividades por los 50 años del golpe genocida, Irmina Kleiner y Remo Vénica estuvieron presentes en la CTA. Ambos fueron perseguidos durante la última dictadura militar y lograron ocultarse en el monte chaqueño, donde pasaron cuatro años siendo buscados por patrullas, subsistiendo gracias a la caza y a la solidaridad de los campesinos. Finalmente, en 1979, lograron salir del país dejando a su hija al cuidado de manos amigas.
La historia de estos dos militantes de las Ligas Agrarias, que resistieron la represión en la espesura chaqueña —donde tuvieron dos hijos y desde donde viajaron a pie hacia el norte de Santa Fe—, fue llevada al cine en 2015 por el director Juan Baldana en la película Los del suelo. Asimismo, sus trayectorias han protagonizado diversos documentales y libros, como «Monte Madre», de Jorge Miceli, que recuperan su memoria.
Este viernes 20, como parte de las acciones de la Central y sus sindicatos al conmemorarse el cincuentenario del golpe, se realizó una charla-debate en la sede de la CTA.
En su intervención, Irmina, referente de las luchas campesinas, rescató la preexistencia de la organización rural que permitió la constitución de las ligas: “En aquel tiempo y ahora siempre hay experiencias colectivas; debemos destacar ese trabajo de capacitación que se realizaba desde el movimiento rural”.
Por su parte, Remo Vénica destacó: “Este es un encuentro de voluntades y esfuerzos por una patria que cobije a todos en un proyecto común, con la necesidad de vivir dignamente. Ojalá nunca más exista una dictadura en Argentina”.
La vida de ambos da cuenta de la lucha colectiva de las familias rurales, de la organización campesina como herramienta de transformación y de la resistencia frente a la violencia estatal. Sus testimonios tienden un puente entre el pasado y el presente, uniendo memoria, derechos humanos y soberanía alimentaria bajo el horizonte de la agroecología.
Hugo “Cachorro” Godoy, Secretario General de la CTA, señaló que la actividad coincide con un curso de formación para jóvenes de Argentina y Brasil y con un encuentro de la federación de trabajadores rurales: “Esta actividad habla de la memoria, la verdad y la justicia. Estos 50 años se sostienen por el valor moral de quienes pusieron el cuerpo para enfrentar a la dictadura y lo siguen haciendo hoy”.
“No es algo del pasado. Si hoy tenemos algo que dar a las nuevas generaciones para enfrentar este duro tiempo, es gracias a ellos. A nuestros detenidos-desaparecidos no hay que reivindicarlos solo como mártires, sino por su pasión de vida; una pasión que hoy está aquí dándonos el ejemplo de una historia viva”, concluyó Godoy.
Cristian Vázquez, de la Secretaría de Formación de ATE y organizador del evento, afirmó: “La historia de Irmina y Remo muestra que una forma diferente de habitar el mundo es posible. El compromiso y la esperanza no se han agotado”.
Finalmente, la Secretaria Adjunta de ATE Nacional, Mercedes Cabezas, celebró el trabajo de los compañeros: “Permite extender saberes y experiencias. Estos documentos históricos en forma de libro proyectan miradas sobre mundos posibles, permitiéndonos pensar que están más cerca de lo que creemos”.



