La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) participará el próximo 9 de octubre en la Cuarta Comisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), en la sede central del organismo en Nueva York, Estados Unidos.
En el marco de las audiencias de la «Comisión Política Especial de Descolonización», Mercedes Cabezas, Secretaria General Adjunta de ATE Nacional, representará al sindicato y disertará ante la comisión encargada de abordar cuestiones clave como los procesos de descolonización, los efectos de la radiación atómica, la información pública, el examen de las operaciones de mantenimiento de la paz y misiones políticas especiales, el mandato del Organismo de Obras Públicas y Socorro para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente (UNRWA/OOPS), la situación de los derechos del pueblo palestino y otros habitantes árabes en territorios ocupados, y la cooperación internacional para el uso pacífico del espacio ultraterrestre.
La dirigente intervendrá en representación del movimiento sindical internacional para expresar su solidaridad y compromiso con el pueblo saharaui y con su legítimo derecho a la autodeterminación.

“Para nosotros, el reconocimiento de la República Árabe Saharaui Democrática en la Argentina sería un paso fundamental para reafirmar la soberanía y la autodeterminación de los pueblos de origen, además de propiciar un alto el fuego en regiones del mundo quenecesitan terminar con la violencia”, sostuvo Cabezas.
La dirigente destacó además la responsabilidad que implica llevar este reclamo al ámbito de Naciones Unida: “Es un orgullo y una responsabilidad muy grande representar al movimiento sindical argentino en la ONU y levantar la bandera de un pueblo que debe ser reconocido; un pueblo que, si hoy sobrevive, es tanto por sus convicciones sobre soberanía y autodeterminación como por la solidaridad internacional”.
Acerca de la República Árabe Saharaui Democrática
El Sáhara occidental se ubica en el norte de África; limita al oeste con el océano Atlántico, al noreste con Argelia, al sureste con Mauritania y al norte con Marruecos. Atravesada por el Trópico de Cáncer, gran parte de su geografía corresponde al desierto del Sahara y constituye el área más rica en fosfatos y recursos pesqueros de la región.
Desde 1975, el pueblo saharaui reclama que el legítimo derecho a su independencia y exige el cumplimiento de los tratados internacionales que reconocen su territorio y soberanía. La República Árabe Saharaui Democrática (RASD) fue proclamada en 1976 y su gobierno en el exilio cuenta con el reconocimiento de más de 80 países e integran la Unión Africana desde 1984.
El conflicto con Marruecos provocó el desplazamiento de un parte importante de la población saharaui hacia los campos de refugiados de la provincia argelina de Tinduf, donde unas 200.000 personas se establecieron de forma provisional desde hace décadas para asistir a la población civil desplazada por el conflicto del Sahara Occidental y servir como base política del Frente Polisario, legítimo representante del pueblo saharaui, reconocido por la ONU. Los campamentos se encuentran en el oeste de Argelia, en el límite con la denominada Zona Libre.
Para ATE la defensa del pueblo saharaui forma parte de una política sindical internacional basada en la solidaridad entre los pueblos, la defensa de la soberanía, el rechazo al colonialismo y el derecho de todos los pueblos a decidir libremente su propio destino. El Sáhara Occidental, así como nuestras Islas Malvinas, forman parte de los “17 territorios no autónomos” que Naciones Unidas reconoce como “pendientes de descolonización”.