En un paso significativo hacia la recuperación de derechos y la generación de empleo digno, se consolidó en la ciudad de Mar del Plata un nuevo espacio de trabajo cooperativo destinado al procesamiento de pescado. La propuesta no solo busca fortalecer la organización y mejorar la realidad laboral en el puerto local, sino que también contempla una mirada integradora y de reparación social: incluye entre sus proyecciones la creación de puestos de trabajo para personas privadas de su libertad, impulsando alternativas concretas de inclusión social y laboral a través de la economía popular.
La situación del sector pesquero en Mar del Plata refleja desde hace años una profunda precarización estructural. Gran parte de los trabajadores y trabajadoras del procesamiento de pescado se encuentran bajo esquemas de informalidad, contrataciones fraudulentas bajo la figura de falsas cooperativas, flexibilización laboral y condiciones de extrema vulnerabilidad donde reina la inestabilidad de ingresos y el desconocimiento de convenios colectivos. Ante esta realidad signada por la explotación, la organización cooperativa genuina emerge como una herramienta indispensable para disputar el valor del trabajo, garantizar estándares laborales dignos y devolver la dignidad a la familia portuaria.
El proyecto se concreta a partir del articular colectivo impulsado por la Secretaría de Derechos Humanos de la CTA Autónoma Nacional, la CTA provincia de Buenos Aires y la regional bonaerense de la CTA General Pueyrredón – Balcarce – Mar Chiquita – General Alvarado.
En la sede de la CTA local, se realizó una reunión para trazar los primeros pasos organizativos, que estuvo encabezada por Oscar de Isasi, Secretario General de la CTA Provincia de Buenos Aires; Adolfo Barja, Secretario de Derechos Humanos de la CTA Autónoma Nacional; y Ezequiel Navarro, Secretario General de la CTA Autónoma General Pueyrredón.
Durante el encuentro, De Isasi remarcó el valor de la iniciativa: “La generación de espacios que mejoren las condiciones laborales de los y las trabajadoras es fundamental, allí va a estar nuestra central para crearlos y fortalecerlos”.
Asimismo, la reunión contó con la presencia y el acompañamiento activo de referentes comprometidos con las libertades y los derechos fundamentales en ámbitos de encierro: Gustavo Segovia, responsable de la Agencia Federal y del Observatorio contra la Violencia Institucional y Prevención de la Tortura; Alejandra Sikic, responsable del Programa de Salud Mental; y Walter Colman, integrante del Programa de Inspección en los Institutos Tutelares de Encierro. Con esta articulación, la CTA reafirma su compromiso histórico de lucha en defensa del trabajo digno y la vigencia plena de los derechos humanos.