Las organizaciones sindicales, entre las que se encuentran el Sindicato de Empleados y Encargados de la Industria del Cuero (Seceic) encabezado por Marcelo Cappiello y el Sindicato Argentino de la Manufactura cuyo secretario general es Enrique Trigo y el Sindicato de Trabajadores de la Industria Marroquinera de la República Argentina, que integran la Comisión Nacional Paritaria de la Manufactura del Cuero declararon el estado de alerta y movilización ante la falta de acuerdo con la cámara empresaria para actualizar los salarios básicos del sector. Advirtieron que, si no hay una respuesta satisfactoria, profundizarán el plan de lucha.
Según plantearon los gremios, la cámara empresaria mantiene una actitud dilatoria a la hora de acordar los nuevos salarios básicos del sector. En ese marco, señalaron que los representantes empresarios pretenden desconocer el impacto que tiene sobre los ingresos de los trabajadores el aumento sostenido del costo de los productos de primera necesidad, los servicios y el transporte.
Frente a esta situación, las organizaciones sindicales resolvieron llevar a todos los trabajadores de la actividad información detallada sobre el estado de las negociaciones y, al mismo tiempo, comunicar a las empresas cuáles podrían ser las consecuencias que la falta de acuerdo podría generar sobre la producción.
La declaración de alerta y movilización constituye, según expresaron los gremios, el comienzo de un plan de lucha que podría profundizarse si no aparece una respuesta rápida y satisfactoria a los reclamos salariales.
“Los ingresos de los trabajadores no resisten más ajustes”, plantearon las organizaciones, que también cuestionaron el impacto de la política económica del Gobierno nacional sobre los salarios y el poder adquisitivo.
En el comunicado, los sindicatos remarcaron además que la discusión salarial forma parte de una disputa más amplia por el modelo productivo.
En ese sentido, sostuvieron que “defender la industria argentina es también no ser cómplices del plan de Milei”, y remarcaron que no es posible sostener un modelo productivo con trabajadores cuyos salarios no alcanzan para hacer frente al costo de vida.
“La riqueza la generamos los trabajadores. No podemos tener un modelo productivo con salarios de hambre”, señalaron.