La CTA Autónoma, aliado histórico de la Causa Saharaui, se suma también al llamamiento internacional que reclama la liberación inmediata del preso político saharaui Naâma Asfari, un reconocido defensor de derechos humanos de 56 años que permanece encarcelado en Marruecos desde hace más de quince años y cuya salud se encuentra gravemente deteriorada tras iniciar una huelga de hambre indefinida el pasado 8 de junio.
Asfari permanece detenido en la prisión de Kenitra, donde se encuentra aislado de su familia y sin acceso a la atención médica que requiere. Su protesta, denominada “La batalla por la dignidad”, lleva ya más de 40 días. El Ministerio de Asuntos de las Zonas Ocupadas y la Diáspora de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), informó que su estado de salud es sumamente crítico.
Asfari fue condenado a 30 años de prisión por su participación en el Campamento de Gdeim Izik, levantado en el Sáhara Occidental en 2010. Diversos organismos internacionales cuestionaron el proceso judicial al considerar que la sentencia estuvo basada en confesiones obtenidas bajo tortura y que no se respetaron las garantías del debido proceso.
El Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre la Detención Arbitraria concluyó que su encarcelamiento es arbitrario y solicitó su liberación inmediata. Asimismo, el Comité de las Naciones Unidas contra la Tortura determinó que Asfari fue víctima de torturas y malos tratos durante su detención. Sin embargo el Reino de Marruecos, fuerza ocupante, se niega a respetar los derechos humanos de Asfari y de los presos políticos saharauis.
La CTA Autónoma expresó su preocupación por la situación del dirigente saharaui y reclamó una intervención urgente de los organismos internacionales. El secretario de Relaciones Internacionales de la central sindical, Adolfo Aguirre, sostuvo que es necesaria “la acción urgente de los organismos internacionales y de derechos humanos y la liberación de todos los presos políticos”, al tiempo que reafirmó el histórico respaldo de la organización a la causa saharaui: “La CTA es territorio saharaui en la República Argentina”, subrayó.
La CTA denunció además las condiciones de detención de Asfari, la falta de atención médica adecuada y las restricciones impuestas a su esposa, la activista francesa Claude Mangin, quien tiene prohibido ingresar a Marruecos para visitarlo desde hace ocho años.
En un comunicado conjunto, la Coordinadora de Organizaciones Argentinas Solidarias con la Causa Saharaui, que integra la CTA, exigió la liberación inmediata e incondicional de Naâma Asfari y de todos los presos políticos saharauis, el acceso urgente a atención médica independiente y el ingreso de su familia, del Comité Internacional de la Cruz Roja y de representantes de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos para verificar su estado de salud y las condiciones de detención.
Asimismo, las organizaciones solicitaron la intervención del secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres; del enviado personal para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura; del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk; del Comité Internacional de la Cruz Roja, de la Unión Europea y de la comunidad internacional para evitar un desenlace que consideran irreversible y garantizar el cumplimiento de las resoluciones internacionales.
El documento sostiene que la situación de Asfari constituye una grave vulneración del derecho internacional de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario, en el contexto del conflicto por el Sáhara Occidental, territorio considerado por las Naciones Unidas como pendiente de descolonización.
Finalmente, la CTA Autónoma reafirmó su compromiso con la defensa de los derechos humanos, la libertad de los presos políticos saharauis y el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación, al tiempo que convocó a organizaciones sociales, sindicales, políticas, académicas y de derechos humanos de Argentina y del resto del mundo a intensificar las acciones de solidaridad para reclamar la liberación de Naâma Asfari.