La Organización Internacional del Trabajo reclamó al Estado argentino medidas urgentes para garantizar el diálogo social, fortalecer la inspección laboral y consultar a trabajadores y empleadores antes de impulsar reformas. El pronunciamiento es consecuencia de las denuncias presentadas por las dos CTA y la CGT por el deterioro de los derechos laborales y sindicales en el país.
La estrategia conjunta de la CTA Autónoma, la CTA-T y la CGT obtuvo un importante respaldo internacional. En el marco de la 114ª Conferencia Internacional del Trabajo, que se desarrolla en Ginebra (Suiza), la Comisión de Aplicación de Normas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) instó al gobierno de Javier Milei a adoptar “medidas inmediatas, efectivas y en un plazo determinado” para garantizar el respeto de los derechos laborales y fortalecer los mecanismos de diálogo social.
Las conclusiones difundidas por la OIT constituyen el resultado de las denuncias presentadas por las centrales sindicales argentinas, que alertaron sobre la “destrucción sistemática” del modelo democrático de relaciones laborales y la “aniquilación de los derechos laborales” impulsada por las políticas de la administración ultraderechista.
La Comisión de Aplicación de Normas de la OIT reclamó al Gobierno de Milei acciones concretas para garantizar el diálogo social, fortalecer la administración laboral y mejorar los mecanismos de inspección del trabajo en todo el país.
El organismo tomó nota de las observaciones realizadas por la Comisión de Expertos respecto de la reducción de los recursos humanos, operativos y financieros destinados a la administración del trabajo y a los servicios de inspección laboral. En ese contexto, instó al Poder Ejecutivo a adoptar medidas inmediatas y efectivas para revertir esta situación.
Entre las principales recomendaciones, la OIT solicitó garantizar el funcionamiento de mecanismos adecuados de diálogo social tripartito —entre el Estado, los trabajadores y los empleadores— tanto a nivel nacional como regional y sectorial. Asimismo, remarcó la necesidad de que cualquier reforma laboral sea discutida mediante consultas sustantivas con las organizaciones sindicales y empresariales más representativas.
La Comisión también pidió la realización de una evaluación exhaustiva del sistema de inspección del trabajo en todo el territorio nacional, el cual deberá incluir datos actualizados sobre la cantidad de inspectores, su distribución geográfica, los recursos técnicos y financieros disponibles y las medidas implementadas para asegurar el cumplimiento efectivo de la legislación laboral y de los convenios internacionales ratificados por el país.
También subrayó la necesidad de fortalecer la coordinación entre las autoridades nacionales y provinciales responsables de la administración e inspección laboral.
Cabe destacar que la estrategia conjunta impulsada por las dos CTA y la CGT fue determinante para que la situación argentina fuera debatida en el máximo ámbito internacional del trabajo. Las centrales denunciaron reiteradas vulneraciones laborales, situación que también quedó reflejada en el Índice Global de Derechos 2026 elaborado por la Confederación Sindical Internacional (CSI).
Según ese informe, Argentina ingresó por primera vez al grupo de los diez peores países del mundo para la clase trabajadora. La degradación a la categoría 5 representa el segundo deterioro anual consecutivo de la calificación del país y lo ubica entre las naciones con mayores vulneraciones a los derechos laborales y sindicales.
La evaluación de la OIT se realizó en el marco del seguimiento de los convenios internacionales ratificados por Argentina: el Convenio sobre la Inspección del Trabajo de 1947 (Nº 81), el Convenio sobre la Inspección del Trabajo en la Agricultura de 1969 (Nº 129) y el Convenio sobre la Administración del Trabajo de 1978 (Nº 150).
Finalmente, la Comisión recomendó al Gobierno recurrir, de ser necesario, a la asistencia técnica de la OIT y le solicitó presentar antes del 1º de septiembre de 2026 un informe detallando las medidas adoptadas para cumplir con las recomendaciones y los resultados obtenidos.