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Tragedia por Fentanilo: No se puede tapar el sol con las manos

"La dramática situación sanitaria desencadenada por la circulación hospitalaria de Fentanilo contaminado/adulterado. muestra a las claras la descomposición del sistema de soberanía sanitaria y fiscalización farmacéutica que se ha instalado y seguramente se profundizará en la Argentina.", denuncia el IDEP Salud de ATE.
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Queda mucho por averiguar acerca de la trama fina del proceso mediante el cual un lote de la droga salió de un laboratorio de producción y fue distribuido primero, y administrado luego, a vaya a saber cuántos pacientes desencadenando o contribuyendo al fallecimiento de (hasta hoy) casi 100 personas.

La multicausalidad en este suceso incluye a un laboratorio cuestionado en sus procesos de calidad de producción, su logística y la relación laboral con sus trabajadores, dirigido por un empresario también reiteradamente involucrado en incidentes de dudosa explicación, por ejemplo la explosión del laboratorio Apolo en 2016, un laboratorio cuya sede en la ciudad de Rosario, en barrio Tablada, explotó luego del «sobrecalentamiento de una caldera».

La mercantilización extrema del campo de la Salud, que se ha venido
conformando entre otras cosas por la supremacía del mercado en detrimento de la idea de derecho, explica en el campo de los medicamentos, la irracionalidad del uso, de los precios, y de la calidad y eficacia de lo que consumimos.

Pero esta multicausalidad tiene en el vértice de las explicaciones, al
debilitamiento extremo del sistema de la intervención, fiscalización y control del Estado para garantizar esas irracionalidades, que en casos como el del Fentanilo, incluye nada menos que muertes evitables.
La ineficacia en las decisiones de una ANMAT desmantelada y desguazada en este caso fueron alevosas, cuando las actas de inspección que detectaron graves irregularidades en el Laboratorios Ramallo y HLB Pharma, datan de fecha anterior a su comercialización y posterior uso hospitalario.

Las amañadas explicaciones que han intentado los depredadores del Estado que nos gobiernan con el presidente Miliei a la cabeza e incluyendo a los ministros Sturzenegger y Lugones, pretenden tapar el sol con las manos, escondiendo la responsabilidad primaria y superlativa del desmantelamiento de los dispositivos estatales para garantizarnos seguridad sanitaria, factores que explican este tremendo incidente y presagian la posibilidad de otros de iguales o mayores envergaduras.

No dejemos que la Salud se convierta en un negocio.

Exigimos la renuncia del ministro de Salud Mario Lugones, exponente claro de la enfermedad como negocio.

Seguimos defendiendo al Estado, sus Organismos y sus trabajadorxs como garantía de nuestros derechos y seguridades.

Seguiremos bregando por la soberanía Sanitaria y la Producción Pública de Medicamentos para ofrecer racionalidad, seguridad y acceso al Pueblo de la Nación.

IDEP SALUD 

OBSERVATORIO DE MEDICAMENTOS COMO BIEN SOCIAL COORDINACIÓN NACIONAL DE SALUD ATE ARGENTINA

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