Por qué queremos una escuela de tareferos: fundamentos del ante proyecto

Vivimos un tiempo difícil para las experiencias de solidaridad y construcción de ciudadanía sustentada en la democracia directa y en la representación de los sanos intereses que las demandas, como es en este caso, de trabajadores excluidos/as y marginados/as necesitan.
El discurso dominante adoptado por el actual gobierno neoliberal asevera que el único medio para alcanzar el desarrollo tan anhelado se encuentra revestido en la forma de inversión. Sin embargo, este discurso esconde un propósito principal: facilitar las operaciones de las empresas extranjeras para aumentar sus tasas de ganancia a través de la explotación de los territorios y del trabajo de los que aquí habitan. Para lograrlo han hecho uso de una serie de figuras jurídicas que facilitan la acumulación del capital. Esto fue acompañado por paquetes verdes y una insaciable voluntad de construir commodities a expensas de expulsión de comunidades, la precarización laboral, trabajo no pago y del desempleo masivo. Tareferos 2
La acumulación de grandes cantidades de tierras, y la desigualdad que este fenómeno trae consigo, se ve visibilizado con especial ahínco en varias de nuestra provincia. Prueba de ello, se encuentra en el hecho de que Misiones se ubica en el primer lugar como territorio con mayor porcentaje de sus tierras en manos del capital extranjero. Las cifras nos indican que casi el 14 por ciento de la superficie se halla en esta situación, existiendo departamentos como el de Montecarlo, donde esta cifra asciende al 20 por ciento del total de su territorio a manos extranjeras.
La primera consecuencia de ello es una sociedad en la que los riesgos y las incertidumbres causados por la dinámica de un modelo extractivita se impone sin límites, produciendo daños sistemáticos e irreversibles en el ecosistema, que afectan y amenazan las funciones vitales de la naturaleza y la reproducción de la vida.
Las y los trabajadores son víctima de ese proceso, donde uno de los instrumentos para empobrecerlos/as fue la destrucción de los programas y sueños de acceso a la tierra para trabajarla, luego de expulsarlo de su lugar de trabajo y vida generando éxodo de sus territorios. En éste contexto valoramos como conquista de las y los trabajadores este espacio plural de construcción, de debate y reflexión.
Porque el sindicalismo que desde LAS DIFERENTES REGIONALES DE LA CTA AUTONAMA se construye como práctica no significa neutralidad ni asepsia ni pureza intelectual, al contrario como organización de las y los trabajadores cultivamos la libertad y pluralidad, la responsabilidad y el compromiso de defender los intereses de nuestra clase.
La conciencia social cada vez mayor de estos trabajadores, genera en la ciudadanía – trabajadores, compromiso y participaciones que ya no dejan estos debates en manos de técnicos y burócratas. Convirtiendo estos espacios en lugares de decisiones colectivas rompiendo culturas que pretenden naturalizar la explotación.
Una de las herramientas fundamentales para dar la batalla contra este drama es que CADA ESPACIO QUE PODAMOS CONSTRUIR: la escuela, que hoy nuevamente es objeto de ataque por las políticas que se pretende implementar desde el gobierno nacional que terminan atentando con los objetivos que debe cumplir como herramienta para la liberación de los y las trabajadoras. Todo lo contrario los proyectos oficiales tienen entre sus objetivos y funciones someter a los y las trabajadoras a proceso de ajuste y flexibilidad laboral, por ello uno de los desafíos es crear espacios colectivos donde se cultive democracia, solidaridad, alfabetización política, y desconstrucción de las practicas machistas. Tareferos 3
La precarización laboral y los despidos no afectan solo a los trabajadores varones sino que es violencia que recae de forma coyuntural y específica sobre las mujeres, los niños y las niñas. La feminización de la pobreza asoma como nuevo paradigma y realidad; un concepto que los feminismos utilizan para evidenciar de forma global, el creciente empobrecimiento material de las mujeres, el empeoramiento de sus condiciones de vida y la vulneración de sus derechos fundamentales. Nuestras compañeras son grandes protagonistas de este proceso de organización y lucha que llevamos de forma colectiva por eso consideramos que este proyecto educativo y político afronte las problemáticas del machismo en los procesos de subjetivación de nuestra sociedad.
Asumimos la responsabilidad como colectivo y con la herramienta de la democracia directa construir esta propuesta, cuyo único fin es crear condiciones para avanzar en un proyecto emancipador que sea capaz de contribuir a la felicidad de nuestro pueblo, felicidad muchas veces atacada por prácticas políticas autoritarias de quienes nos gobiernan.
Venimos de la mano de esta propuesta, que es fruto de nuestro propio proyecto autodidacta de alfabetización política de clase, a aportar con la idea de mejorar y dar contenido a esta democracia de baja intensidad cargada de pérdida de derechos sociales que es reemplazada por planes compensatorios. Esta propuesta que nace del esfuerzo colectivo y como tal nutrido de horas de esfuerzos individuales y debates colectivos en cientos de talleres, asambleas, congresos, contra congresos, cortes de rutas y entrevistas con funcionarios en búsqueda de nuestros derechos que hoy se pretenden pisotear una vez más y que como trabajadores de LA TIERRA DE LA YERBA MATE, DE ALIMENTOS Y VIDA no estamos dispuestos a soportar.
Contexto de la yerba mate 2018:
El informe elaborado por el INYM 2018 correspondiente al mes de octubre revela que los embarques de yerba mate totalizaron 37, 8 millones de kilos; es decir, que en estos diez meses se ubicaron por encima de las exportaciones anuales desde que el INYM comenzó a registrarlas. El consumo interno, en tanto, mantiene solidez con 223,6 millones de kilos, constituyéndose en el mejor volumen para el periodo enero – octubre de los últimos diez años.
La tendencia positiva para el consumo de yerba mate se consolida durante el año en curso, a tal punto que las exportaciones alcanzaron un récord histórico: entre enero y octubre los embarques totalizaron 37, 8 millones de kilos (un 41% más que en el mismo periodo del 2017). Desde que el INYM efectúa los registros de las exportaciones nunca los totales anuales habían alcanzado ese volumen. El 2015, por ejemplo, que fue un buen año, los despachos sumaron 35, 3 millones de kilos.
Producción de hoja verde
En lo que se refiere a la producción de materia prima, los registros permanecieron idénticos a al mes de septiembre (768, 4 millones de kilos de hoja verde ingresados a secaderos), ya que en los meses de octubre y noviembre rige la prohibición de cosecha y secansa.
Formatos preferidos
Finalmente, se mantiene sin variantes la preferencia de los consumidores por los envases de medio kilo. Los datos provenientes de las declaraciones juradas indican que durante septiembre los paquetes de medio kilo representan el 59,55% de las salidas de molinos al mercado interno. Con el 34,29% se ubicaron los paquetes de un kilo, con el 1,90 % los envases de dos kilos, y con el 1,05% los de cuarto kilo. En el ítem ‘otros formatos’ las salidas alcanzaron 0,49%, mientras que 2,72% correspondió al rubro ‘sin estampillas’.
Es importante destacar, de acuerdo a los datos históricos que se mantiene con pocas variantes la participación de los distintos formatos en las salidas de molino con destino al mercado interno, concentrando los formatos de ½ y 1 kilo, el 93,84% de las mismas.
La yerba mate en Montecarlo 2018
El horizonte señala que la actividad se está recuperando y seguirá siendo unas de las principales en cuanto a otorgar puestos de trabajo. Todas estas mejoras en los números sin embargo no se traducen en cambios en la vida cotidiana de las familias de los trabajadores sino que tiende a tornarse más difícil. La situación de los trabajadores de la yerba mate empeora año tras año. Veamos que ocurre con los trabajadores registrado en la zafra 2018 en nuestra localidad.
Sobre un total de 460 trabajadores registrados, 441 son hombre y 19 mujeres. La actividad le permite soportar el hambre a 1618 personas de los cuales 431 son menores de edad y solo las 19 mujeres tareferas que son sostén de hogar. Solo estas mujeres acercan alimentos o dan de comer mínimamente a un total de 51 personas.
Un aspecto de los cambios registrados es ver el lugar donde habitan estos trabajadores.
Históricamente se nucleaban en las villas rurales de Guatambú, Horqueta, Itacuruzu, Cuatro bocas; Mbora, Laharague Puerto, Ita, Línea Chica y Guaraypo y en la zonas urbanas los barrios antiguamente habitados por tareeros eran sarmiento, Barrio Paz, San Lorenzo, Las Flores y más recientemente El palomar y Malvinas. Hoy, habitan un total de 38 barrios, entre ellos los tareferos, es posible hoy encontrar tarefeando a habitantes de barrios de clase media y centro de Montecarlo.
En este año habitan la zona rural 165 y la zona urbana 296 trabajadores. ¿Cómo se puede explicar este cambio?: históricamente, primero era básicamente un empleo del sector rural y ser tarefero era tener el peor de los empleos, pero desde hace una década, cada puesto de trabajo en la tarefa, fue centro de disputa de trabajadores/as al borde del hambre en un horizonte social de escases de empleo producto en primer lugar del dominio del monocultivo de pino y eucaliptus sobre el modelo productivo. La utilización de máquinas y recursos tecnológicos completan el primer cuadro.
La reducción de trabajo en la etapa de inter zafra obliga a migrar a muchos trabajadores, pero sin embargo no llega a ser del todo buena esta opinión. Lo que se ve es que muchos viejos tareferos se retiran por edad y enfermedad y sus hijos, muchos no solo no siguen sino migraron a las grandes ciudades. Este argumento nos acercaría un poco mejor a la realidad. Pero no termina de explicar el problema que enfrentamos.
Se puede decir que gran parte de los tareferos se mudaron a la zona urbana y con ello explicar esto, pero no. La realidad es más compleja aún.
Cómo es posible que un puesto de trabajo, el más despreciado hasta hace una década, hoy es ejercido por habitantes del centro de la ciudad de Montecarlo? Este fenómeno no puede ser explicado desde argumentos fáciles como el proceso de urbanización creciente, que lógicamente existe, pero no termina de darnos una respuesta. Nadie se urbaniza y en su idea de mejorar su vida y futuro está trabajando en una actividad temporal, en condiciones de casi esclavitud. En cuanto a las relaciones laborales, con ingreso y condiciones de salubridad e higiene, son de los peores. Hoy la respuesta exige ver todo el modelo de sociedad excluyente que estamos construyendo y del cual nadie quiere hablar.
Montecarlo es una sociedad desigual y esa desigualdad hoy nos ubica en la puerta del retroceso. Montecarlo no es para todos, es para POCOS. Ello se expresa en la cantidad y calidad de empleo que genera el modelo productivo y los ingreso de hambre en cuanto a salario en el marco de un retroceso de cierre de fábricas y comercios. Disminución de obras que daban empleo en el ámbito de la construcción, con el empleo público saturado, nos permiten ver por qué estos empleos de baja calidad, hoy se transforman en el último mercado laboral de los trabajadores en el municipio.
Sin dudas, el mercado laboral en nuestra ciudad, se deteriora y se contrae. El análisis sobre el informe de trabajadores que en la zafra 2018, que estuvieron blanqueados, arroja conclusiones alarmantes:
a) Estar blanqueado no justifica para nada una situación de justicia, Se observa que estar blanqueados, los ingresos que recibe el tarefero por su labor, no alcanza el 50 por ciento del salario mínimo vital y móvil en más del 70%. Esta situación no solo constituye un ataque a la ya miserable vida del trabajador, sino al mismo tiempo una burla a conquistas históricas y a las leyes laborales que todo estado democrático debe garantizar. Los trabajadores en el “marco de la ley de contrato de trabajo”, cumplen tareas sin las condiciones mínimas de seguridad e higiene.
b) Por primera vez en la historia del municipio, la tarefa empleo absolutamente despreciable, símbolo de violencia brutal y hambre, tiene como actores mayoritarios a trabajadores urbanos. Sin embargo, cuando uno analiza el componente femenino, de la planta de trabajadores, se encuentra que en el caso de las mujeres es el principal puesto para la trabajadora rural asalariada. Sobre 19 operarias registradas, 16 son del sector rural.

c) El mejor ejemplo para explicar el deterioro de la calidad de empleo, es ver cómo entre 110 personas jóvenes y solteras/os, 106 son hombres y 4 son mujeres. Llama la atención que un trabajo que década atrás era el primer empleo de jóvenes rurales, hoy se ha trasformado en el primer para muchos jóvenes urbanos. Sobre 110 trabajadores 73 residen en zona urbana y 37 en zona rural. 4 Mujeres, solteras, son del ámbito rural.

d) Podemos concluir de manera parcial, que la tarefa puede estar siendo el ingreso al mundo laboral de muchos jóvenes de Montecarlo. Estos datos, se convierten en la prueba más fehaciente del retroceso en términos de igualdad y justicia, toda vez que encontramos personas con secundaria completa tarefeando. En décadas anteriores, esta situación era una quimera.

e) Si la tarefa es la principal actividad proveedora de puesto trabajo y en el futuro lo seguirá siendo, no solo porque la actividad no puede existir sin tarefero sino porque escasearan aún más los puestos de trabajo en este modelo productivo, necesitamos urgentemente JERARQUISAR LA TAREA DE TAREFEAR. La educación es una herramienta fundamental, el Bachillerato toda vez que seguirá siendo un espacio de capacitación y reconocimiento de una actividad que fue y seguirá siendo central en la economía de la provincia y que por diferentes razones el sistema educativo no atendió con respuesta de profesionalización favoreciendo con su ausencia la explotación que hoy ya no es posible sostenerlo porque pone en riesgo la vida de las familias tareferas, es necesario poner fin a la explotación. Tarefear será desde ahora un oficio como el carpintero y por lo tanto será reconocido como una profesión por el sistema educativo.

f) Jerarquizar la atarea de tarefear es que se torne un trabajo digno, un trabajo que reconozca que el que lo cumple es un ser humanos. Basta de naturalizar la explotación y la violencia sobre quienes elaboran la bebida nacional EL MATE.

A LA VIOLENCIA DE LA ACTIVIDAD YERBATERA LO CONVATIMOS CON EUDCACIÓN

Humanizar la zafra yerbatera debe ser política de Estado
En estos territorios llevamos casi 150 años de explotación salvaje del tarefero. Explotación organizado primero por el Gobierno Nacional y luego por los diferentes grupos económicos que gobernaron la provincia de Misiones. Esta realidad de violencia y explotación requiere no solo la intervención de la Justicia sino de un Sistema Educativo que ponga fin a la naturalización de esta práctica del lucro basado en la violencia y la explotación de más de 21.000 tareferos hoy que cosechan 1.000.000.000 de Kg. De hoja verde de yerba mate al año.

Este proyecto es parte de nuestra lucha, lucha que nace desde Montecarlo, sociedad golpeada fuertemente por la violencia y la desigualdad y convocamos a todas y todos a disputar el territorio que nos merecemos, a empezar ahora mismo la realización de un proyecto de sociedad fundamentado en la redistribución de la riqueza, los derechos humanos, medio ambientales y de los bienes comunes, y la responsabilidad de los habitantes de ser constructores y gobernadores reconocidos de los territorios, no meros clientes–usuarios. Para estos desafíos necesitamos construir saberes desde y para los trabajadores, una escuela- sistema educativo que alfabetice en política y que en sus contenidos curriculares incorpore nuestras necesidades como trabajadores.

Por eso denunciamos que el actual modelo de desarrollo del norte de esta provincia como neoliberal, por ser excluyente, antidemocrático, insustentable y riesgoso para la vida del planeta y la humanidad. Nuestras ciudades, en su mayoría, son diseñadas y gobernadas por los intereses de acumulación de grandes capitales. Los mercados, las mafias, los grandes capitales nacionales y multinacionales, las entidades financieras e inmobiliarias y las redes de corrupción estatal han provocado una profunda crisis urbana, que trae como consecuencia la marginación de quienes tienen menos y son más vulnerables, la destrucción de los ecosistemas y la negación de toda posibilidad de democracia y buen vivir.

El norte de Misiones, hoy sufre la mayor concentración y extranjerización de las tierras de esta provincia. Sus consecuencias el éxodo rural, destrucción de empleo y el hambre. Este proceso no es asumido por la agenda política de oficialistas y opositores por lo cual está lejos de resolverse. Por otro lado el escenario educativo sufre un escenario de desigualdad que se refleja día a día en las aulas de clase, en las condiciones de desnutrición y pobreza a la que se ven enfrentados los niños y niñas que asisten a clases y no pueden hacerlo en condiciones de calidad, al igual que sus maestros que deben hacer frente a la precarización laboral en la que cotidianamente deben junto a sus alumnos construir saberes. Situaciones, que requieren soluciones concretas e inmediatas. Es por ello que desde el Movimiento Pedagógico de Liberación- MPL CTA Autónoma, junto a nuestros hermanos desocupados, campesinos y tareferos enfrentamos el problema desde la unidad y la solidaridad.

La escuela, nuestra práctica militante gremial, condena el monopolio, extranjerización de la tierra, como el monocultivo que termina atentando contra la soberanía alimentaria de nuestro pueblo.

La crisis del empleo en Montecarlo.
En Montecarlo más de la mitad de sus trabajadores hoy se encuentran sin empleo, ya no se puede ocultar que entre sus causas principales está el enorme aumento que registró las plantaciones de árboles de monocultivos, de pinos y eucaliptos. Estas plantaciones de árboles destinadas a la industria pastera y los megos aserraderos, no son bosques, y lejos están de ser monte misionero.

Desde la década de los ´50 cuando se inauguró la primer pastera, las plantaciones de árboles en gran escala se están extendiendo sin pausa en todo el Dto. Montecarlo y la región. Estas plantaciones, que se destinan a la industria celulósica o a los megas aserraderos de una empresa multinacional. La forestación está generando graves impactos sociales y ambientales que afecta a los montecarlenses.

Es fundamentalmente en las últimas décadas que ha tenido un impulso arrollador, generando un empobrecimiento, expulsión población rural, degradación ambiental, (suelo, agua, flora, fauna y el paisaje). Este impulso del monocultivo está desplazando a un cultivo tradicional de la zona como es la yerba mate y con ello cientos de familias de tareferos pierden su trabajo.

Las plantaciones forestales, son motivo de preocupación para los trabajadores por los graves impactos sociales, ambientales, culturales y políticos que se hacen sentir cada día más. Los cambios en Laharrague, 9 de Julio, El Isla, Pasarela, son más que evidente, están destruyendo formas de vidas locales y afectan con dureza a las comunidades Mbya Guaraní.

Las pérdidas de empleos lleva consigo otras perdidas como la soberanía alimentaria, el derecho social a la educación y peor aún es la pérdida de soberanía territorial y política sobre el patrimonio ambiental (agua, suelo, biodiversidad), una soberanía que deja de estar en manos de la comunidad cuando empresas o proyectos forestales ocupan las tierras, imponiendo las reglas para el uso, explotación o el disfrute por parte de la población local de los territorios. Cada vez es más difícil que la población de escasos recursos entre ellos los tareferos tenga accesos a arroyos y balnearios naturales atentos a la privatización de esos recursos o la contaminación de los principales cursos de agua.

Desaparecen formas de producción y trabajo y con ello destrucción del tejido social, cierre de escuelas, supresión de rutas y medios de transportes, y sin dudas el más drástico es el desplazamiento y la desterritorialización de las comunidades, que abandonan esos lugares ante las transformaciones que está provocando este modelo que no es otra cosa que la desaparición de varios poblados rurales en Montecarlo.

La falta de empleo impacta de manera dramática en las mujeres porque son en gran número las encargadas de comprar los alimentos, de conseguir el agua, la leña, y el cuidado de salud de los miembros de la familia fundamentalmente de los niños. En este último punto las mujeres Guaraníes pierden gran parte de las posibilidades de tener acceso a hierbas medicinales por la pérdida del monte en manos de los monocultivos de pino y eucaliptos.

Las mujeres que habitan los asentamientos precarios en la zona urbana la situación es peor aún, sin tierra donde cultivar en muchos casos la producción de alimentos es difícil, hacerse de agua potable en algunos asentamientos como Los Azahares, El Palomar empeora la situación, toda vez que hace aumentar la carga de trabajo de las mujeres. Tienen que destinar más tiempo en deambular por las oficinas públicas, casas de dirigentes o punteros políticos con el fin de conseguir algo de mercadería. Todo este contexto señala de manera dramática el aumento de la violencia contra las mujeres muchas de ellas tareferas.

Llevamos años conquistando tierra para vivir dignamente es por eso que lograda la tierra donde empezamos a producir y vivir sin agro tóxicos. Juntos pensamos cada paso en el camino por recuperar soberanía alimentaria, la escuela de formación política fue un peldaño en la construcción de esto que nosotros llamamos movimiento sociocultural que tendrá a partir de ahora un eje más en el Bachillerato Popular de los Trabajadores.

Qué educación queremos
La educación que soñamos es para transformación social, de clase, masiva orgánica abierta capaz de construir saberes y valorizar saberes en este caso de los trabajadores de la yerba mate Tareferos y para la reforma agraria.
Una educación para el trabajo y la cooperación.
Una escuela que enseñe y aprehenda de los valores humanistas y socialistas.
Donde sus miembros cultiven la educación como un proceso permanente de transformación.
Los actores con quienes los docentes construimos estos sueños son tareferos y tareferos y otros que desposeídos de sus puestos de trabajo hoy luego de luchar por la tierra son campesinos.
Esto explica porque unos de los pedidos de quienes hoy cobardemente amenazan es que dejemos de asesorar y dar clases en la Escuela de Formación Política creada en el seno del MS que ya cumplió en el 2017 diez años de vida, de sus seminarios salieron saberes sobre empresas recuperadas, organizaciones de sindicatos y el reciente creado MCL, estas prácticas educativas de alfabetización de clase es lo que soportan el poder económico y político de la zona.
Con escuela y educación es posible
Este proceso rico cargado de contradicciones es el que los poderes políticos y económico no soportan por ello desatan la represión, la criminalización de nuestras luchas, y ahora el amedrentamiento y las amenazas de muertes. Este es el contexto donde hoy a compañeros y familias de compañeros amenazan. Por eso decimos:
-La tierra es para quien la trabaja, nuestra lucha es para democratizar el acceso a trabajarla y de esa manera democratizar al mismo tiempo la agricultura para un hábitat digna y con soberanía alimentaria.
– El desafío es sostener nuestras banderas de lucha y denunciar las consecuencias que genera que un sector minúsculo de explotadores al no aceptar la democratización de la tierra y la agricultura intentan sembrar el miedo vía el amedrentamiento y las amenazas.
– Luchamos en concreto para que los tareferos se lo reconozca como trabajadores sujetos de derechos y que familias tenga tierra donde construir un hábitat sustentable con la vida; luchamos por que las familias sigan produciendo soberanía alimentaria para lo cual es imprescindible avanzar en un diálogo con las empresas que poseen las tierras ejemplo Cia. La Misionera S.A. y además el compromiso del Estado Municipal, Provincial y Nacional elaboren políticas públicas democráticas junto a los trabajadores para la defensa de estos territorio frente al avance de las multinacionales y sus monocultivos, luchamos para que los compañeros regularicen sus tierras, luchamos contra la corrupción que hoy no permite se terminen de construir las casas del Barrio Malvinas para tareferos y desocupados, luchamos por planes de viviendas y tierras para los desocupados y expulsados de las colonias que viven en asentamientos en los Barrios Retiro, Fabrica de Té, Palomar, Los Azahares, Facundo Quiroga, Malvinas, Martín Fierro. Luchamos para que más 750 familias de tareferos luego de cada zafra yerbatera no queden en condiciones hambre, consecuencia de que el Estado no tiene políticas públicas de empleo o programas nutricionales de emergencia.
.- Luchamos para que los 21.000 tareferos de Misiones dejen de ser explotados en los yerbales.

La colonia y la Ciudad estamos en firme unidad para enfrentar la problemática, caracterizada por la concentración de la propiedad sobre la tierra, la crisis alimentaria y el ambiente, la violencia, la inequidad y el detrimento de lo público. Convocamos a movilizarnos, exigiendo el cumplimiento de derechos fundamentales como la vivienda y el hábitat digno, los mínimos derechos vitales de agua y energía, servicios públicos y una propuesta educativa que sea una herramienta para construir nuestra felicidad. Felicidad que tendrá una sonrisa cuando los planes de estudios de Esta NUESTRA ESCUELA DE TAREFEROS SEA RECONOCIDA Y ABRA SUS PUERTA EN EL PRESENTE CICLO LECTIVO.