Paren la violencia… La vida es nuestro más preciado bien

En esta Argentina que transita sus 34 años de Democracia, y que ha sido vanguardia en defensa de los Derechos Humanos y la condena a los represores, hoy se vuelve moneda corriente perder la vida en la defensa del territorio.

 

Este fin de semana otro episodio represivo tuvo lugar en la zona del Lago Mascardi, ubicado a unos 35 km de San Carlos de Bariloche, Provincia de Río Negro, cobrándose otra joven vida, la de Rafael Nahuel de tan solo 22 años. Recordamos que no muy lejos de allí, Santiago Maldonado también halló la muerte hace tres meses luego del violento accionar de la gendarmería.

 

Como si fuera poco, los pasados 23 y 24 de noviembre, la comunidad mapuche Lafken Winkul Mapu sufrió una violenta embestida cuando menores de edad (niños) de la comunidad fueron detenidos durante varias horas en la comisaría de la Policía Federal de Bariloche, separados de sus madres y demás familiares, vulnerando las más elementales normas, y violando las convenciones internacionales sobre los derechos de los niños y niñas.

 

Estos sucesos se están volviendo cada vez más frecuentes y violentos. Lamentablemente desde hace un tiempo  ha comenzado y se ha  profundizado un proceso de demonización, peligrosidad y estigmatización del pueblo mapuche, con la complicidad tanto de los medios de comunicación hegemónicos nacionales y regionales como de las redes sociales. Tal situación es sumamente grave, ya que es un accionar que se lleva a cabo desde el Estado, a través del Ministerio de Seguridad de la Nación y las fuerzas represivas, favoreciendo de este modo a los grupos económicos extranjeros o no, ávidos de las riquezas y territorios de nuestra Patagonia.

 

Es más que evidente que la violencia no es el camino para solucionar los muchos problemas territoriales que tienen lugar en nuestro país, donde históricamente los pueblos indígenas son desplazados de sus tierras e impedidos de acceder a un espacio digno y propio para el desarrollo de sus cosmovisiones de vida. En este marco, se vuelve imprescindible el compromiso y la defensa de los derechos humanos, el respeto por la Autodeterminación de los Pueblos en el marco Legislativo Nacional vigente, Declaraciones y Convenios internacionales, creados justamente para impedir la vulneración de los pueblos garantizando todos sus derechos.

 

Desde la CTA Autónoma y desde su Secretaría de Relación con los Pueblos Originarios llamamos a la paz, a la no violencia, a no tomar las armas bajo ningún pretexto, como así también exigimos basta de persecusión, represión y muertes de nuestros hermanos de las distintas comunidades indígenas.

 

Hermanas y hermanos, preservemos la vida y el respeto de ésta en todas sus formas.

 

Rita Liempe – Secretaria de Relación con los Pueblos Originarios