Nuevo aniversario de la Agencia Prensa Latina. Recordando a su fundador Jorge Ricardo Masetti

Fuente: http://www.albamovimientos.org

Ya no es una señorita ni una jovencita de 30 años. Ya es mucho más madura. Y aunque el tiempo pasa, no queda en el olvido ni rezagada ante el uso de las nuevas tecnologías de la comunicación.
La Agencia de Noticias Latinoamericana SA, conocida por la mayoría como Prensa Latina ha arribado hoy a su cumpleaños 58 y aún parece que fue ayer cuando vio la luz, a pocos meses de triunfada la Revolución Cubana.
Ernesto Guevara y Fidel Castro insistieron para que se creara un medio de prensa alternativo que rompiera con el monopolio y la campaña mediática de los Estados Unidos.
Surge así Prensa Latina el 16 de junio de 1959, con el objetivo de difundir la verdad de lo que ocurría tanto dentro del país como fuera de este. A pesar de las desventajas en recursos tecnológicos y financieros respecto a sus adversarios, supo incursionar en los flujos informativos internacionales con una óptica del mundo diferente a la de los monopolios mediáticos de entonces.
El periodista argentino Jorge Ricardo Masetti fue su primer director.
Actualmente un equipo de editores, redactores, reporteros, fotógrafos y corresponsales hacen posible que las más disímiles noticias corran por todo el mundo.
Insertados en las redes sociales los colegas de Prensa Latina se suman al desarrollo de las comunicaciones.
El servicio mundial de noticias de esta agencia cuenta con más de 400 despachos que transmiten día a día en más de cinco idiomas.
Dicha agencia es además una importante casa editorial. Destaca el gustado semanario Orbe. También las revistas Cuba Internacional, Avances Médicos en Cuba y Correos de Cuba.
Hoy, en su aniversario, les lleguen las felicitaciones de todos los colegas y el reconocimiento de sus audiencias.

Jorge Ricardo Masetti, fundador de Prensa Latina


Como todo suceso histórico de relieve internacional, el triunfo de la lucha armada contra la dictadura de Batista, el 1 de enero de 1959, concitó el interés de la prensa mundial.

Los pueblos reclamaban justamente noticias directas del importante suceso, de los hombres que lo habían hecho posible, de sus ideas y proyecciones populares. Y, por otra parte, la revolución necesitaba difundir su razón de ser, sus fundamentos y objetivos.Cientos de periodistas de las más diversas procedencias, orientaciones e ideologías acudieron en aquellos días a lo que se denominó ‘Operación Verdad’. En el centro de aquella formidable movilización periodística se encontraba, por derecho propio, Jorge Ricardo Masetti.Su libro ‘Los que luchan y los que lloran. El Fidel Castro que yo conocí’ – publicado en Montevideo en octubre del año anterior- por sí solo había constituido toda una ‘Operación Verdad’, o una anticipación de ella.

De esa magna asamblea de periodistas en La Habana, surgió la idea de crear una agencia informativa latinoamericana que reflejara honestamente la realidad de nuestros pueblos y sus luchas.

Frente a las agencias informativas de los grandes monopolios imperialistas y del Departamento de Estado, se imponía la necesidad de dotar a la América Latina de un vehículo noticioso propio que expresara la verdad, que era sistemáticamente deformada, tergiversada, o silenciada por las agencias yanquis.

Fue como se fundó Prensa Latina, y su organización y dirección fueron encomendadas a Masetti.

Crear una red de corresponsales, un vasto organismo de comunicaciones dentro de una realidad determinada -es decir, teniendo que utilizar inicialmente los servicios de los monopolios cablegráficos y de periodistas profesionales del continente en medios influidos por la corrupción y el soborno de la prensa mercenaria- fue una tarea gigantesca que Masetti cumplió con entusiasmo y acierto.

En junio de 1959, comenzó a funcionar Prensa Latina, con todos los requisitos indispensables de una gran agencia informativa. Muchas circunstancias concurrían para hacer extremadamente delicado el funcionamiento de un mecanismo tan complejo como una agencia de la índole y característica de Prensa Latina.

Con una madurez de juicio y una experiencia profesional insospechables en su aspecto juvenil; con una energía creadora, y una capacidad de trabajo, inimaginables en aquel cuerpo aparentemente endeble, Masetti logró echar a andar por camino certero y a plena eficacia la agencia noticiosa latinoamericana cuya misión inicial era difundir la verdad del primer territorio libre en América, la verdad de la Revolución cubana.Una de las tareas fundamentales a que se dio Masetti fue la de independizar a Prensa Latina de los monopolios cablegráficos yanquis, mediante la obtención de sus propios equipos de comunicación, tanto de recepción como de transmisión. En ese sentido, fue decisiva la reunión por él convocada, de delegados de agencias informativas independientes, de varios países socialistas, y de Japón, Indonesia y la RAU, celebrada en La Habana en enero de 1960.

Los convenios de intercambio informativo suscritos entonces, abrieron, por otra parte, las puertas de las relaciones con los países socialistas.

Quienes fuimos sus modestos colaboradores en su obra ciclópea de Prensa Latina, sabemos de su abnegación de siempre, de sus espíritu de sacrificio, de su consagración absoluta – sin límites de tiempo, de energías ni entusiasmos- a lo que consideraba arma poderosa de la Revolución.

Semanas antes de producirse la invasión mercenaria de la bahía de Cochinos, por circunstancias que no son del caso analizar ahora, Masetti había renunciado a la dirección de Prensa Latina, pero no vaciló en asumirla de nuevo ante la grave situación de emergencia.

No haberlo hecho habría sido -decía él- como haber montado y preparado contra el enemigo, un cañón, y no poder disparar sus proyectiles en el momento preciso.En esa ocasión, también integró el panel de periodistas que interrogó a los mercenarios capturados en la victoria popular de Playa Girón.

Después de desempeñar misiones revolucionarias en África -fue testigo excepcional de la lucha del pueblo argelino por su independencia-, Masetti se entregó a su ideal de redención americana.

Convencido de que sólo la lucha armada será capaz de derrotar las oligarquías y el imperialismo, acudió a combatir por la libertad y la independencia de su pueblo, al frente de las guerrillas de Salta, en el sur argentino. En estos días de abril (1968), cúmplense cuatro años de su desaparición. Pero permanecerá vivo en la ejemplaridad de su vida y de su muerte, Jorge Ricardo Masetti.

*Ángel Augier (1910-2010), poeta y periodista fundador de Prensa Latina, dedicó este artículo a Masetti en 1968 para recordar su desaparición física un 21 de abril de 1964.

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JORGE RICARDO MASETTI Y “PRENSA LATINA” *

Por Roberto Baschetti

En el verano de 1958, Masetti no había aún cumplido 30 años y ya en Cuba realiza una de las más extraordinarias haza ñas que puede realizar un periodista. Llega a La Habana con la idea de entrevistar a Fidel Castro y al “Che” Guevara, guerrilleros rebeldes que luchan desde la Sierra Maestra contra la dictadura de Fulgencio Batista, un sargento del ejército, devenido dictador y apoyado por EE.UU.
Los contactos que realiza dan resultado y logra subir a la Sierra en
forma clandestina y convivir tres meses con los guerrilleros,
entrevistarlos y dar parte de las notas por la mism
a radio Rebelde (que se escuchaba en forma clandestina en toda Cuba
). Además construye una gran amistad, fundamental para su fut
uro, con el Che.
También observa y denuncia las barbaridades del ejército batistiano:
que van desde el asesinato de niños sospechados de
colaborar con la guerrilla hasta el arrasamiento de poblaciones camp
esinas con napalm y fósforo blanco.
Para cumplir con su misión periodística, puso en riesgo su vida.
Recorrió jornadas enteras a lomo de mula o a pie, d
urmió en el suelo o a la intemperie y debió eludir el fuego aéreo de
los aviones batisteanos cuando subía a la sierra. Vistió ropas
de campesino y el uniforme del ejército rebelde, pasó por técnico ext ranjero y turista alemán, por vendedor de libros y por marido de una campesina obesa y desgreñada. Todo para obtener la nota exclu
siva que era dar a conocer al mundo los ideales de esa guerrilla en la propia voz de Fidel y el Che.
Pero ahora viene lo increíble. Vuelve a La Habana clandestino y con todo el servicio secreto del dictador siguiéndole los pasos y ya presto para volverse a la Argentina, cuando constat
a que Radio “El Mundo” no recibió los materiales grabados. Contra t
odos los consejos y sugerencias, regresó a la sierra y los grabó de nuevo. Una campesina lo proveyó de una pistola de calibre reducido, una 22, obviamente no para combatir al ejército, sino para
suicidarse antes de ser capturado con vida.
Su reportaje es llevado al libro en “Los que luchan y los que lloran”
(Editorial Freeland, Buenos Aires 1958). Libro que lleva un prólogo
de Rodolfo Walsh, que no duda en reconocer en ese libro
“la mayor hazaña individual del periodismo argentino”.
Masetti había llegado a Cuba lleno de dudas y preve
nciones. El único pasado político que se le conocía a Masetti e
ra un paso fugaz por la Alianza Libertadora Nacionalista, las antípodas precisamente de una organización revolucionaria de izquierda. (Es un caso igual que el de Walsh. Jóvenes antiimperialistas que ven en Gran Bretaña la pérfida cara del colonialismo en nuestra patria
y se alistan para combatirla en la única organización que para entonces le hace frente y existe).
Su interés era concretamente conocer los objetivos y aspiraciones
del “Movimiento Revolucionario 26 de Julio” que encabezaba Fidel
Castro. Su meta parecía descabellada: llegar a la sierra y conocer aFidel. Cuando lo hizo, se convirtió en un hombre ganado por -según sus propias palabras-,“la insuperable experiencia colectiva de un pueblo en revolución”.
A partir de entonces vivirá para la Revolución: “que es el quehacer de los hombres honrados”
.
Tan fuerte lo marcó esa experiencia, que en el libro antes citado, al referirse a su vuelta en avión a la Argentina, una vez lograda la proeza periodística, escribe “La Habana se fue quedando abajo, atrás, pequeña, con sus rascacielos y su cimbreante malecón. Creí que una vez fuera de ella, sin policías secretos, (ni chivatosdelatores), ni agentes del FBI debajo de las alfombras, me sentiríaa legre, satisfecho. Pero no era así. Me encontré dentro de mí con una extraña, indefinible sensación de que desertaba…de que retornaba al mundo de los que lloran”.
La creación de “Prensa Latina”. (PL).
El triunfo revolucionario de enero de 1959 en Cuba,es una luz para todo el Tercer Mundo, pero especialmente para América Latina. El imperialismo estadounidense y la reacción internacional
rápidamente tratan de empañar con mentiras y tergiversaciones, la imagen y los logros de la Revolución Cubana en el extranjero.
Esta actitud de los poderosos del mundo, obliga al
gobierno revolucionario a lanzar la “Operación Verdad”, que
reunió en La Habana a unos 400 periodistas de todo el mundo simp
atizantes de la Revolución. El propio Fidel Castro habló:
“Les digo que la prensa de América debiera estar en posesión de medios que
le permitan conocer la verdad y no ser víctima de la mentira. Por mi parte
personalmente, estoy dispuesto a hacer todo lo que sea necesario
para la buena información de los pueblos de América Latina”.
Luego de la “Operación Verdad” se cristaliza la idea de crear una
agencia independiente, diferente a las empresas de la información
manipuladas por el imperialismo, como United Press y Associated Press, que tenían un poder transnacional inmenso.
Veamos un ejemplo del mismo. Estas empresas periodísticas, oportunamente, en 1954, organizaron una maniobra coordinada para acusar, desprestigiar y luego derrocar al gobierno
de Jacobo Arbenzen Guatemala. Desde el mismo día que el secretario
de Estado Dulles afirmó a la prensa –sin dar pruebas de su acusación- que un
gobierno comunista enviaba armas a ese país, se montó toda una
campaña de desprestigio contra ese gobierno progresista
centroamericano; campaña comanda por la CIA y divulgada por laUnited Press,
la Associated Press y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). Así fue como América latina fue testi
go de una poderosa acción de tenazas sobre un gobierno, sin q ue la verdad
jugara ningún rol, y donde las agencias de prensa y los diarios
repetían acusaciones sin ningún asidero o pruebas concretas.
.
En abril de 1959 Masetti entrega su “Estructuración
y plan de trabajo de Prensa Latina” donde diseña los ejes fun
damentales para el nuevo periodismo que surge. Masetti exige rapidez y exactitud enla información, premisas para que P.L. fuera confiable y pudiera
competir con los servicios informativos transnacionales. En una
circular a redactores y reporteros de P.L. les recordará que:
“Esnecesario que siempre se tenga presente que al dar exactamente una noticia, y antes que todos los demás competidores,constituye el crédito, y por ende, el éxito de una empresa informativa”.
 
El 16 de junio de 1959, “Prensa Latina” (“Prela” para sus redactores) comenzó sus transmisiones, con la dirección de Masettiquien dirá:
“Prensa Latina pretende cumplir la alta, honesta y noble labor de divulgar la verdad con la propagación de noticias y comentarios a cargo de periodistas y escritores destacados, en
beneficio de América Latina, desplazando así las interesadas
informaciones conocidas hasta ahora. (…) Nosotros somos objetivos
pero no imparciales. Consideramos que es una cobard ía ser imparciales entre el bien y el mal…”.
El mismo Masetti, más tarde, con motivo de un discu rso dado en el
Encuentro Internacional de Periodistas (La Habana,1960),especifica el porqué de la creación de “Prensa Latina”.“Los demás no podían enterarse de lo que ocurría enlos países
vecinos. Simplemente se enteraban de lo que la U.P.o la A.P.
querían que se enterasen. No había movimiento popular que no
fuera calumniado, no había una huelga que no fuera desvirtuada, hasta los mínimos acontecimientos que pudieran rozar a los monopolios norteamericanos eran desvirtuados y nadie se enterabade la verdad, de lo que sucedía en la frontera de su patria. Nosotros
teníamos que saber que pasaba allende a la fronteray también
teníamos que hacer conocer nuestra realidad: lo que pasa en Cuba,
lo que pasa en los países de Latinoamérica, cuyos pueblos están en
una permanente lucha, y así creamos Prensa Latina”.
Volverá una vez más, Masetti, sobre la cuestión, en la conferencia que da, en el Congreso de Juventudes y que se reproduce en una revista cubana. (“Combate”. La Habana. 31-8-60).
“Quienes se tomen el trabajo de leer la historia de las agencia s imperialistas, historia escrita por ellos mismos; van a ver que desde el principio del siglo pasado, se repartieron el mundo como un p
astel, para que cada imperio pudiera ocultar a los pueblos que oprimían, las noticias que más les interesaban. A nosotros nos tocó ser la parte del pastel que les correspondió a los yanquis. Ello
s subsidiaron a sus agencias para que los pueblos de Latinoamérica
no se conociesen entre sí, para que llegasen a odiarse. Y también los
hacían desconocidos para el resto del mundo, en atención a la
Doctrina Monroe: América para los norteamericanos y cuidado con
que nadie llevase sus noticias, su verdad a esa par te del mundo que
explotaban”.
Las transnacionales de la noticia, las agencias estadounidenses le
dieron a la nueva agencia periodística cubana un solo mes de vida.
Pero P.L. se convirtió en una verdadera escuela de periodismo revolucionario y latinoamericano.  Venció
todos los obstáculos que se le pusieron adelante y es ahora una potente empresa periodística del tercer mundo que tiene corresponsalías en los 5 continentes.
Volvamos a la historia. La agencia fue creciendo rá pidamente y se robusteció con alrededor de 150 escritores, intelectuales y periodistas afines a la revolución, verdaderos “pesos pesados” como
Gabriel García Márquez en Colombia, Jorge Onetti en Uruguay, Jorge Timossi en Brasil,
Díaz Rangel en Venezuela, Teddy Córdoba en Bolivia, “Pajarito” García Lupo desde Ecuador y Chile, e
intelectuales cono Waldo Frank ,Jean Paul Sartre y C. Wright Mills desde Europa y la propia EE.UU.,
Rodolfo Walsh desde Cuba y Argentina luego.
A poco de haber surgido contará co n oficinas en todo el mundo. A los 4 meses de haber comenzado a o
perar, centenares de medios de todo el mundo reproducen sus informaciones y sus 400 despachos diarios. Debido ala falta de tecnología comunicacional de primera línea, P.L. al
quila equipos de teletipos, con los que logra mantener contacto dire
cto 20 horas diarias con Buenos Aires, Santiago de Chile, Nueva
York y Washington. Con el resto de los países latinoamericanos, que no
tienen teletipos, mantienen contacto por sistema morse. Con igual
sistema, en castellano e ingles, se realizan transmisiones nocturnas
para Europa, Asia y Africa.
Un dato sobre la fuerza de P.L. En noviembre de 1959, el periódico “La Nación” de Panamá, señaló que cada cable de P.L. erareproducido en más de 1.200 periódicos de todo el mundo y traducidos al inglés, portugués, francés, italiano,alemán, árabe,chino, japonés, ruso y algunas lenguas croatas.
Los monopolios informativos norteamericanos, como era de esperar,
no se iban a quedar con los brazos cruzados. Comienzan un
profundo ataque contra P.L., presionando sobre diversos medios y
gobiernos para dificultar e incluso prohibir el trabajo de la misma. El
ariete de esta embestida será la S.I.P. (Sociedad Interamericana de
Prensa). Así es como el presidente guatemalteco Miguel Ydígoras
Fuentes cancela la licencia de la agencia el 3 de mayo de 1960. Pero
será en agosto del mismo año cuando las provocacion es de la S.I.P.
alcanzan su máxima virulencia. El escenario lo constituirá la
Reunión de Cancilleres de la O.E.A. que se celebra en San José de Costa Rica y a la cual llega Masetti con un equipo de 7 periodistas para cubrir el evento.
Las autoridades costarricenses no otorgaron a P.L. la autorización
para que introdujera un teletipo para cablear de inmediato las notas.
Tampoco le permitieron operar con un equipo propio de telegrafía
morse. La desigualdad frente a las grandes corporaciones
informativas norteamericanas era abismal. Pero Masetti no se
desanimó y aconsejó a sus compañeros periodistas que “practicaran
remos”… Ya que la variante ideada por Masetti consistía en situar
una embarcación cubana en aguas internacionales cercanas a Costa
Rica, desde donde se transmitirían las informaciones que llegaran
desde la costa en bote. Esta operación finalmente no se llegó a
realizar porque la delegación pudo introducir clandestinamente un
teletipo morse que se instaló precariamente en una vivienda de la
capital en San José de Costa Rica.
Las agencias norteamericanas creyeron erróneamente,contar con el
control informativo ya que no solo contaban con grandes medios
técnicos, sino sobre todo con el control cablegráfico de la I.T.T.
(International Telephonic and Telegraph) de San José, por lo que
toda noticia que deseara ser transmitida desde Costa Rica hasta
cualquier punto del mundo debía, obligadamente, ser
recepcionada en primer término en Miami o Nueva York.
Al contar con su propio teletipo, P.L. inundó de inmediato al
continente con informaciones precisas sobre la reunión de la O.E.A.
y motivó una reacción más burda del F.B.I. que detu
vo a Masetti preventivamente, a través de policías locales.
Estas constantes provocaciones y tentativas de cercenar la capacidad
operativa de P.L. se trasladan al resto del continente. El 2 de
diciembre de 1960 por un decreto del P.E. argentino Nº 15.124
(gobierno de Arturo Frondizi) se procede a la clausura de la oficina
de P.L. en Buenos Aires “por servir a intereses antinacionales y
realizar una labor que afecta a las instituciones fundamentales de la república”. El 17/12 se suma Venezuela y luego México, Perú y casi
todos los países del continente, en el cierre de oficias de P.L. De las
26 corresponsalías que P.L. tenía en el continente en 1960, un año
después solo quedaban 10.
A todo esto, internamente, la revolución se consolidaba, pero no
pudo eludir las divergencias y crisis que se desató en el país, entre
los partidarios guevaristas como Masetti que consideraban un deber
exportar la revolución a otros países y los cuadrospro soviéticos del Partido Comunista que siguiendo la línea Moscú, la congelaban a las propias fronteras cubanas.
Así fue que el 7 de marzo de 1961, a su regreso de Brasil, Masetti
pidió ser relevado de la dirección de P.L. pero debió asumir su cargo
transitoriamente en los días de la invasión pro yanqui a Bahía
Cochinos.
(El aporte de P.L. para abortar la invasión contado
por Gabriel García Márquez: se había dispuesto una sala especial de teletipos
para captar y analizar las informaciones dadas por las agencias
rivales. Por un accidente mecánico se encuentran con un rollo de
teletipo que no tenía noticias sino un mensaje muylargo en clave.
Era en realidad un despacho de la “Tropical Cable”de Guatemala
que estaba dirigido a Washington por el jefe de la CIA en ese país
centroamericano y donde se observaba un informe minucioso de los
preparativos de un desembarco en Cuba por cuenta del gobierno
norteamericano. Rodolfo Walsh –como en las más celebradas
películas de espionaje- con la ayuda de unos manuales de
criptografía que consiguió en La Habana descifró las claves y dio el
aviso salvador para la revolución).
A fines de 1962 el rastro de Masetti se pierde. Fiel a sus principios e
ideales revolucionarios, emprende el regreso clandestino a su
Argentina natal para “practicar lo aprendido, consciente de que el
periodismo no se abandona. Se traslada de forma”.
En 1964 ya es el “Comandante Segundo” y se halla al
frente del Ejército Guerrillero del Pueblo que opera en Salta,
Argentina. Con la idea de no aislar a Cuba y exportar precisamente a
otros pueblos, la revolución cubana. Sin embargo se da un impasse negativo entre cuando se piensa esa acción (Gobierno títere de Guido puesto por los militares argentinos) y cuando se ejecuta; (Gobierno democráticoy condicionado de Arturo Umberto Illia). Los guerrilleros son
infiltrados por la Gendarmería Nacional y el proyecto queda
abortado. El “Comandante Segundo” muere y desaparece en la selva. Nunca se encontrará su cuerpo. Quizás segundo porque “Comandante Primero” iba a ser el Che si la acción prosperaba; o tal
vez segundo, por “Segundo Sombra” ya que su jefe iba a adoptar el
sobrenombre de “Martín Fierro”, vaya uno a saber…
“Nada ni nadie logra detener ni conformar al revolucionario, porque esa es su vocación y su destino. Si no tiene armas, muerde. Si le arrancan los dientes, patea. Y si lo matan escupe sangre”.
Jorge Ricardo Masetti
*Clase de Roberto Baschetti dada en la Universidad Nacional de La Plata, Facultad de Periodismo y
Comunicación Social en el segundo semestre del año 2.000; en el marco de la materia que brinda,
titulada “Una interrelación entre Periodismo e Historia Política Argentina”.