La CTA Autónoma participa de la jornada del pueblo colombiano que exige ¡Uribe a indagatoria!

Buenos Aires, 8 de octubre de 2019
Encuentro por la Verdad y en contra de la Impunidad
Un mensaje para el mundo
Hoy nos hemos reunido organizaciones colombianas, argentinas, diversas expresiones culturales, ciudadanos y ciudadanas de la extensa Latinoamérica y del Caribe, todas gentes del común, del campo popular para manifestarnos por la verdad y en contra de la impunidad en Colombia.
Desde el 16 de febrero de 2018, los magistrados de la Corte Suprema de Justicia colombiana tienen interceptaciones que mostrarían que el expresidente Álvaro Uribe Vélez, a través de su abogado Diego Cadena, estaría tratando de manipular y sobornar testigos en su contra.
El 24 de julio de 2018 al expresidente Álvaro Uribe Vélez se le volteó la denuncia que había interpuesto en contra del senador Iván Cepeda por manipulación de testigos, ante la Corte Suprema de Justicia. Ese día, el alto tribunal abrió una investigación en contra del hoy senador Álvaro Uribe Vélez por: soborno y fraude procesal.
Hoy es un día importante en Colombia porque es la primera vez que un expresidente va a indagatoria. El 18 de febrero de 2019, la sala de instrucción negó una petición de nulidad que había presentado la defensa de Álvaro Uribe al validar el material probatorio. Es así como después diversas investigaciones, que terminaron con el apartamiento de dos magistrados el 20 de mayo, que el caso quedó oficialmente en manos del magistrado César Augusto Reyes quien también tiene a su cargo la indagación en contra de Álvaro Uribe por presuntos nexos con grupos paramilitares.
En los años 80, Álvaro Uribe Vélez fue uno de los principales impulsores de las Convivir que terminaron siendo el germen de las estructuras paramilitares en el país, fue quien firmó las concesiones de vuelo a Pablo Escobar para que pudiera utilizar las pistas del país para
exportar drogas ilícitas. Fue el encargado de poner al Estado colombiano de la manera más descarnada al servicio de los intereses de los Estados Unidos, con la excusa de la lucha contra el terrorismo y las drogas. Bajo ese supuesto asumió una lucha directa contra el pueblo colombiano, precarizando y estigmatizando cada vez más las condiciones de vida de sus habitantes, con una economía que dio prioridad a las ganancias de las empresas extractivas y consolidando un modelo de exclusión y muerte, que criminalizó la pobreza y exaltó la guerra y el terror como política de Estado.
Recordemos que Álvaro Uribe ha sido el principal opositor al proceso de Paz y que él, su partido y el actual presidente de la república, son los responsables de las trabas puestas a la implementación del acuerdo firmado en La Habana en 2016, del recrudecimiento de la violencia en los diferentes territorios del país, por acción u omisión, de la escalada de asesinatos de líderes y lideresas sociales, defensores y defensoras de derechos humanos.
Es por esto que más allá de este caso, el llamado a indagatoria de Uribe Vélez representa una luz de esperanza para el pueblo colombiano y la paz, ya que también es la primera vez que un exmandatario es llamado a responder por hechos que lo vinculan directamente con el paramilitarismo, es la primera vez que la justicia y el país está ante la posibilidad de abrir las puertas hacia la verdad de la mano de uno de los principales responsables de tantas muertes, masacres y violencia, pero también es la posibilidad de demostrar que la justicia, la verdad y la reparación es posible para las víctimas de un conflicto que lleva más de 60 años.
Colombia y el mundo están alerta a lo que pueda suceder en las próximas horas, será la consolidación de la impunidad o la posibilidad de seguir abriendo caminos hacia la verdad y la paz con justicia social.
Encuentro de Colombianos y Colombianas por el Sí a la paz.