“Entraron rompiendo todo”

“Entraron rompiendo todo. Vidrios, puertas y ventanas. Palos y gases. Y amenazas. Amenazas de todo”, relató desde adentro de la planta Camilo Mones, delegado de los empleados despedidos de Pepsico. Alrededor de 20 trabajadores permanecieron en el interior de la fábrica ocupada por la Infantería de la Policía Bonaerense tras la brutal represión en los alrededores del lugar. Finalmente fueron desalojados.

Luego del ingreso violento de la policía, el delegado y varios operarios y operarias se resguardaron en una de las terrazas de la planta para evitar ser detenidos. Desde allí pidieron que se dejara entrar a una comisión de diputados y abogados para negociar la salida de los trabajadores.

“Afuera nos reprimieron en forma brutal. Adentro, también. Tiraron gases y nos corrieron. Hay un compañero con problemas de corazón y una compañera con problemas de nervios desde que la gasearon”, contó a C5N hasta que en medio de la comunicación comenzó a alertar que la policía había roto un caño de gas ubicado en las cercanías de la terraza en la que se encontraba. “Se rompió el caño de gas presurizado. Bajen. Vamos a volar todo”, dijo hasta que la comunicación se interrumpió. Minutos después las fuerzas de seguridad tomaron el control de la planta.

Por tu parte, Patricia Mora, también delegada de PepsiCo, denunció que “no hubo negociación ni nada” y aseguró que “tampoco le dieron la posibilidad de dialogar ni a los diputados que están acá”. “Sólo queríamos pedir nuestros puestos de trabajos y que viniera un juez de garantías, pero nos golpearon y tiraron con todo”. Confirmó que hubo detenidos, aunque no precisó cuántos.

Mones responsabilizó de lo ocurrido a la gobernadora María Eugenia Vidal, porque las fuerzas que ingresaron están bajo su mando. Negó, además, que exista “algún tipo de diálogo” con el ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo. “Tampoco con la jueza (Andrea Rodríguez Mentasty), quien siempre nos ninguneó”, agregó.

Mora, en tanto, lamentó que “nadie sabe adónde se lo llevaron” a los detenidos durante la golpiza previa al ingreso de la Infantería a la planta. “Sólo vimos que se los llevaron en camiones jaulas”, contó.

Por otra parte, Mones negó la versión que la empresa hizo circular acerca de una posible mudanza. “Tienen una logística nueva, la planta está a 5 minutos de la Capital. A la contaminación la resolvieron. Es un barrio industrial. Decir que se van es un argumento falaz. No le creemos”, sentenció.