COMUNICADO DE LA ASOCIACIÓN DE ABOGADOS LABORALISTAS DE MAR DEL PLATA

Mar del Plata 13 de abril 2018

Queremos fijar posición, sobre las críticas de parte de la sociedad, al derecho a manifestarse y concentrarse por parte de los trabajadores en las calles.
Se quiere equipar el derecho a circular con el derecho a protestar y defender la fuente de trabajo, y se lo instala al primero como un derecho constitucional a respetar a rajatabla y al segundo como un mal endémico que mansamente tenemos que tolerar, quiere decir que el capital ganó la discusión, y quienes padecen las consecuencias no sólo las aceptan sino que las avalan y las multiplican en el discurso.

 

La premisa de gran parte de la sociedad es que no importa si el reclamo de los trabajadores es justo, pero si hay consenso de este sector de aconsejar a los trabajadores  que utilicen otras formas de protesta que no le perturben la vida cotidiana (sin decir cuál pueden ser).
Es mentira que hay otros métodos para pelear por la fuente de trabajo que no sea “ganando” las calles y poniendo en los ojos de la sociedad los terribles problemas de despidos, precarización  y desempleo que se están registrando.
La clase media tiene que dejar de justificar está concentración de riqueza en manos de los grandes capitales, o sino que sean sinceros y  digan que  están dispuesto a vivir con un salario de 400 o 500 dólares para que el resto se concentre en unos pocos. Esta es la ecuación  que le sirve a este modelo.
Hay que oponerse de manera expresa a los tarifazos, a la precarización laboral, a la rebaja de las jubilaciones y pensiones, al endeudamiento de las próximas generaciones, al vaciamiento de la educación y la salud pública.
Circular libremente es un derecho, el derecho al trabajo es un derecho humano  fundamental atinente a la dignidad del hombre.
Artículo 14 bis CONSTITUCIÓN NACIONAL . “El trabajo en sus diversas formas gozará de la protección de las leyes, las que asegurarán al trabajador: condiciones dignas y equitativas de labor, jornada limitada; descanso y vacaciones pagados; retribución justa; salario mínimo vital móvil; igual remuneración por igual tarea; participación en las ganancias de las empresas, con control de la producción y colaboración en la dirección; protección contra el despido arbitrario; estabilidad del empleado público; organización sindical libre y democrática, reconocida por la simple inscripción en un registro especial…”

 

FOTO: www.elintransigente.com